“Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. Oye, te ruego, y hablaré;
Te preguntaré, y tú me enseñarás.De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza”. Job 42:2-6Leíamos que Job reconoce que Dios todo lo puede y que no hay pensamiento que se esconda de ÉL.
Job era un hombre recto, así lo podemos leer cuando estuvo hablando con los amigos.
A Job le es quitado todo, lo más preciado,sus hijos, sus posesiones; de tenerlo todo, se quedó sin nada. Un proceso fuerte para él que Dios le permite vivir.
Su esposa le dice que maldiga a Dios, Job la reprende.
Nosotras muchas veces también tenemos procesos difíciles, Dios lo permite porque quiere trabajar en nosotras, procesarnos. Podemos cuestionar ¿Por qué nos pasa esto o aquello? Decir que el Señor nos olvidó. Ahí el Señor sabe nuestros pensamientos. Dios nos oye cuando estamos bien y cuando estamos mal. Oye el reclamo de nuestra boca.
Podemos decir que no hubo intención en nuestros dichos, pero el Señor sabe lo que hay en el corazón. No somos rectas delante de Dios necesitamos ser plomadas por EL. ¿Qué podemos reprocharle? El Señor no nos olvida, todos los días tenemos la Palabra.
¿ Cuántas veces hablamos lo que no entendemos? En situación difíciles es donde podemos reconocerle, y arrepentirnos de nuestras palabras.
Sufrí un accidente terrible, no había esperanzas para mi, lo más probable es que despertara y no recordará nada, no volviera a caminar, lo vi todo perdido. Pero Dios permitió ese proceso para mi vida, ahora que estoy bien lo recuerdo y digo: gracias Señor.
Muchas veces decimos ¿Donde estabas Dios cuando ocurrió esto en mi vida? Pero nos hemos preguntado ¿donde estábamos cuando nos ocurrió aquello que vemos malo? No podemos decir que el Señor nos ha olvidado, es un Dios Omnipotente, el siempre está, ¿le conocemos o hablamos lo que no entendemos?
¿Estamos realmente dispuestos a que el Señor nos enseñe? porque a veces la enseñanza va a ser con llanto, así como los niños lloran cuando no entienden.
Es necesario un poquito de dolor porque no entendemos de otra forma porque somos duros de corazón.
El Señor no permite que nada nos pase¿Qué podemos reprochar a Dios?
Dios quiere abrir nuestros ojos para conocerle, mostrarnos su amor y para que hablemos de ÉL. Arrepintámonos cuando reclamamos, de los pensamientos que los pueda enderezar desde el corazón.
Compartimos Imágenes de este hermoso culto de día miércoles.





















