Soy libre

Hno. Dario Lara

“si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”

Juan 8:36

¿Dónde Adán y Eva perdieron la libertad? La perdieron en el Eden. Para entender leamos Génesis 3:6-7 que dice: “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.” Adán y Eva sabían que si comían del árbol morirían; Eva fue engañada e hizo partícipe a Adán.

El hombre tenía una buena comunicación con Dios, pero el Diablo tomo dominio de la tierra a través del pecado de Adán. En la Providencia de Dios tenemos la primera promesa de Salvación en Génesis 3:15

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.”

Con esto, entendemos que Dios nos hace libres; ya que nos dejó en su palabra, la promesa de la venida del Señor Jesús. Una herida en el calcañar no sería tan mortal como una herida en la cabeza. El Salvador no sería concebido en pecado, para que en su justicia seamos perdonados.

“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” Juan 8:31-38

¿Quién es el Libertador?

Entendiendo de donde viene el pecado, nos enfocaremos en el libertador, en Juan 8:34 nos dice:

“Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.”

El pecado esclaviza, para ser libre es necesario un libertador. Jesucristo vino y nos hizo libre.

Podemos creer que hay un Dios, sabiendo los milagros que ha hecho con nosotros en la actualidad y en el tiempo antiguo.

Debemos permanecer en las escrituras para ser sus Discípulos. Solo es libre aquel que trata de permanecer en su Palabra, aunque no es fácil es perseverar. No es tiempo de retroceder o permanecer al pecado. Porque la paga la pecado es la muerte. Él pagó el precio por nosotros en la cruz, en el plan perfecto que Dios hizo para la humanidad, pero muchas veces despreciamos el sacrificio hermoso que hizo por nuestras vidas.

El mundo cree que conocer a Jesús es solo aceptarle, pero conocerle es caminar en el legado que Jesús nos dejó, entender porque murió y resucitó al tercer día, es permanecer en su palabra.

¿Te has preguntado qué has hecho para conocer a Dios en tu vida?

Ciertamente debemos dejar el pecado y hacer lo bueno delante de los ojos de Dios, debemos entender que no hay mentiras sanas, todo es pecado.

Jesús es quién nos hace libres; por tanto, no debemos servir a dos dioses, ni vivir la palabra a nuestra manera; el que es verdaderamente libre es quién tiene a Jesús en su corazón. Debemos dejarnos tratar por el Señor y entender que la paga del pecado es muerte, “Solo Jesús, nos hace Libres”

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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