Silencio sistemático 

Según la real academia de la lengua española RAE, sistemático significa:

  • Que sigue o se ajusta a un sistema.
  • Dicho de una persona que procede por principios y con rigidez en su tenor de vida, escritos u opiniones que tenga que ver con su quehacer diarios.

Es una persona que actúa de manera ordenada, metódica y se basada en principios, también se habla de una persona que es insistente o reiterativo sea bueno o malo.

Con respecto a un libro puede ser sistemático al mostrarnos como estudiar, brindando pautas o temas.

También están las personas que tienen una alimentación sistemática.

Silencio sistemático: práctica deliberada y repetida de guardar silencio, ya sea en forma de aislamiento, negación o como forma de evitar la comunicación o el compromiso.

Ministración

La primera definición tiene que ver con el pensamiento sistemático, la segunda definición es un silencio persistente y constante que permanece en la persona en la cual decide no hacerlo lo que lo lleva a ser consciente, aunque se le incentive hablar, porque su manera de pensar es errada, falta de sabiduría.

Hay personas que persisten en el chisme, ellas deciden no hablar frente a la persona afectada, lo que la hace llevar a un silencio sistemático.

En la Biblia habla de Elí, quien guardo un silencio sistemático reiterado frente al pecado que estaban cometiendo sus hijos quienes robaban la ofrenda a Dios y engañaban a la gente, entre otros, él conversaba con ellos, pero no los corregía. 1 Samuel 2: 22- 25.

Podemos vivir este silencio sistemático a lo largo de nuestra vida, debemos tener cuidado en confundir con la humildad al guardar silencio cuando en realidad está en desacuerdo por algo y después se nos quejamos, eso es porque nos acostumbramos a quedarnos callados(as).

Este tipo de silencio se mezcla con otros: silencio ambiguo, omisión, comisión. Provocando amarguras en nuestro corazón, las cuales nos pueden llevar a muerte.

La Biblia dice: “Elí se cayó de espaldas de su asiento junto a la puerta, se quebró el cuello y murió, porque era viejo y pesado” 1 Samuel 4: 12-22. (versión NVI).

En los dones también puede existir el silencio sistemático donde se guardan silencio y no dan a conocer lo de Dios, donde la carne se levanta. El Señor habla a tiempo, antes de tiempo y a destiempo.

Pero también está el silencio de Dios, que aún en el silbó apacible, nos está diciendo espera, a través de la naturaleza, de su carácter, pero queremos escuchar la voz audible.

Es bueno ser sistemático cuando nos permite ser ordenada en nuestro diario vivir, es algo que tenemos arraigados es parte de uno, pero el Señor nos va cambiando para que sea bueno.

El llegar tarde a todos lados también es algo sistemático, mostrando el pecado de infidelidad. Podemos tener un silencio sistemático al no hablar a tiempo, guardar enojo, rencor e ignorar, pedir perdón con gestos y no de palabras, porque creemos que tenemos la razón y que somos mejores que otros.

En la Biblia habla de Noemí; Noemí, al regresar de Moab a Belén, se lamenta y expresa su dolor ante el pueblo, solicitando que la llamen Mara (que significa “amargura”).  Que Dios la ha afligido y la ha hecho pasar por una gran amargura, atribuyendo sus sufrimientos a la mano de Dios. Rut 1:18-22. (versión RV 1960).

Muchas veces culpamos al otro de nuestros errores, debemos hacernos un mea culpa primero y después el resto, mirarnos al espejo e identificar aquello que está en mal en  nosotros, utilizamos muchas veces un lenguaje errado, ensimismado, de menosprecio, dañando a la otra persona, mal hablamos (maldecimos) y muchas veces usamos palabras hirientes en nuestros hijos, sin dejar conocer las formas correctas que el Señor nos quiere mostrar, volviéndose sistemático.

Daniel, no tenía un silencio sistemático en su vida, no ocultaba quien era, oró y habló en público, solicitando que le cambiaran la comida, no dejaba de orar porque se lo pedían, oraba a su Señor. El persistía en el Dios que conocía hacia las cosas correctamente sin importar lo que decían los demás.

El silencio trae amargura la que podemos expresar a través del rostro y puede llegar a molestar a las demás personas.

El silencio sistemático es guardar amarguras, no hablar a tiempo, no querer exponernos y lleva cosas en el interior para no quedar mal. Hay pecados sistemáticos en nuestras congregaciones que vamos haciendo, porque nos quedamos calladas. Dice la biblia: “Hasta el necio pasa por sabio e inteligente cuando se calla y guarda silencio.”. Prov. 17:28 (versión DHH) “Los necios silenciosos parecen sabios. No dicen nada y aparentan inteligencia”. (versión ERV).

No somos necios debemos decir las palabras a tiempo, con sabiduría, con amor, pero si vamos a decir una necedad o dañar a la otra persona guardemos silencio.

Si hablamos de la forma divina como el Señor nos muestra es un gozo, debemos hacerlo con sabiduría, con clemencia, con amor, con sazón, no hablar con ligereza, que las palabras edifiquen, ser persistente y consistentes.

Debemos romper el vaso pedirle al Señor que nos haga de nuevo, que saque de nosotros aquellos ídolos que no nos ayudan a bien. Somos discípulos, aprendices nunca terminamos de aprender. 

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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