Silencio cortés, prudente



El diccionario de la RAE define como cortés a la cualidad de alguien, es decir;  atento, comedido, afable, urbano. Es una persona educada que se sabe comportar de acuerdo con las normas sociales establecidas. Proviene de la palabra “corte” que significa; distinguido, educado y elegante en la corte real. También de esta palabra deriva la palabra cortesía, la cual tiene que ver con el comportamiento en ese lugar el que era de carácter formal y controlado.

El sitio conceptode.com define la palabra prudente como actitud de sensatez, cautela y buen juicio que antecede a una acción o decisión a fin de evaluar correctamente los riesgos y elegir la mejor de las opciones disponibles. Es la capacidad de contemplar de forma anticipada las consecuencias de las propias acciones.

Silencio cortés: Es cuando alguien decide callar aquello que podría molestar a otra persona, siendo prudente y recordando el contexto en el que se encuentra. Ejemplo: cuando guardamos silencio para evitar burlarnos de alguien por su forma de vestir.

Silencio prudente: es evitar confrontar a otra persona para no provocar una discusión innecesaria. Una persona prudente; escucha, razona y analiza cuidadosamente lo qué es adecuado decir o callar, eligiendo guardar silencio cuando corresponde.


Ministración:


Este tema tiene que ver con la lengua, el no hablar o hablar, el Salmo 34: 11- 22 dice: “Venid, hijos míos, oídme; El temor de Jehová os enseñaré, ¿Quién es el hombre que desea vida, Que desea muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela.” 

El temor a Jehová es refrenar la lengua, guardar silencio y hablar a tiempo. Como hijos de Dios debemos controlar la lengua porque es el principio del temor de Jehová. Muchas veces la lengua no está dominada por el Espíritu Santo, llegamos y hablamos siendo  descorteces. La Biblia dice: “Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio; El que cierra sus labios es entendido”. Proverbios 17:28. Si queremos ver días mejores debemos tener un buen hablar, son hermosas las palabras dichas a tiempos con dulzura, sea de  exhortación o reprensión.  

En Proverbios 13: 3-4 “El que guarda su boca guarda su vida, pero el que mucho abre sus labios acaba en desastre.” (Versión RV1995).  “Medirse en las palabras es proteger la vida, pero el que habla demasiado termina destruyéndose” (versión PDT), cuantas veces traemos desastre en nuestras vidas cuando somos pesimistas en nuestra forma de hablar, o en ocasiones hablamos demasiado, sean pocas tus palabras pero con sabiduría. 

Debemos juzgar la situación no a las personas, el silencio tiene que ver con el meditar antes de hablar, el ser prudentes. Muchos de nosotros, comemos del fruto de la lengua, hablamos sin analizar y con ligereza.

En el Evangelio de Mateo 15: 7-11  nos habla: que Jesús acuso a los fariseos de hipocresía y les reprocho su adoración, pues  no provenía de un corazón sincero. Muchas veces utilizamos palabras aduladoras, de forma descontrolada, sin temor a Jehová con un sentido tan elevado de nosotros mismos que traemos enfermedades, ruina, pobreza y un sinfín de cosas, consecuencias negativas.

Hablamos lo que hay en el corazón, ha veces mal y otras veces de manera buena. El fariseísmo habla a través de la imitación, no de lo que se ha aprendido. La Biblia nos dice que la palabra more en abundancia. 

¿Que siembra en su vida?¿Lo que habla su boca lo dice con prudencia? 

Debemos alejarnos de aquellas personas que son murmuradoras, porque en ellas no existe la cortesía, nos podemos contaminar, lo que esas personas deben hacer es frenar su lengua. Al estar dentro de la iglesia con hermanos u otras congregaciones, vemos división por hablar mal del otro, eso es pecado y es porque tenemos la lengua sin control, lo que nos pasa en nuestras vidas es producto de lo que hablamos. 

En Proverbios 15: 23 dice: “El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!” (Versión RV 1960), “¡A todo el mundo le gusta una respuesta apropiada; ¡es hermoso decir lo correcto en el momento oportuno!”. (Versión NTV). Son hermosas las palabras que alientan, edifican, construyen, pero es terrible una lengua que no tiene control, la que incluso puede alejar hasta el mejor amigo, el cual vamos dañando con las palabras.

 ¿Qué siembra tenemos en nuestro corazón? odio, maldad, ataduras, enfermedades, malentendidos, envidias, celos, contiendas, amarguras, tantas cosas que podemos encontrar en nuestro corazón. A nuestros hermanos servidores en la congregación debemos tratarlos con cortesía, debemos respetarlos.

Como padres debemos enseñarles a nuestros niños a ser corteses, para responder, y actuar cortésmente frente a una situación que se les presente. Como adultos debemos decir las cosas de buena forma con respeto, siendo prudentes, consecuentes y también siendo sistemáticas en nuestros quehaceres.



Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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