Mathias Castillo
En la Biblia la vasija del maná era un recipiente que contenía el maná que Dios había enviado a los israelitas en el desierto. Moises le pidió a Aarón que llenara la vasija con dos litros de maná y que luego la guardará en un lugar sagrado delante del Señor.
Una vasija de maná en la biblia representaba una muestra del alimento celestial que Dios proporcionó a los israelitas en el desierto. Esta vasija se colocó dentro del arca de la alianza junto con el cayado de Aarón como recuerdo de la Provisión Divina.
El maná era un alimento milagroso que Dios envió para alimentar a los israelitas durante su viaje de 40 años por el desierto.
Similar a un alfarero que moldea al barro en una vasija. Dios usa a las personas para su propósito. Esto puede incluir llevar la palabra de Dios, ejercer influencia de la comunidad o servir a otro. Las vasijas del maná son recipientes que contienen alimento diario, alimento que deben ser renovados diariamente por la palabra del señor para evitar que si no se usa y se pudra.
Aplicación personal
Como jóvenes no guardemos en nuestras vasijas situaciones del día: dolor, rabia, y resentimiento. Esto sólo nos lleva a ensuciar nuestra vasija, agusanarnos y traer malos olores. Recordemos que tenemos un corazón perverso, muchas veces actuamos conforme a esas condiciones, lo que debemos de hacer es recibir la palabra que él Señor manda y pastorear nuestro corazón.
Y digamos en nuestra alma. Alma mía nos delires. Alma peleadora. No guardemos en nuestro corazón aquello que de ninguna forma nos conviene. Cristo vive en nuestras vidas y el es suficiente para vivir. Por él podemos dar el alimento a aquellos que están a nuestro lado, por ejemplo, a nuestro colegio, nuestros amigos, nuestras familias, nuestros vecinos, etcétera. Dios nos ayude a hacer una vasija de maná y tener pan fresco todos los días para entregar lo que él nos ha dado.
“Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no solo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre” Deuteronomio 8:3