Maximiliano Fuentes
Está claro que el Señor nos ama, nos ama con un amor tan grande que se toma el tiempo de escucharnos y también de disciplinarnos y la hora de disciplinarnos lo hace con amor, lo hace con el objetivo de que seamos mejores. Esta corrección de nuestro Señor quien es también nuestro Alfarero es clave porque nos lleva a un estado de quebrantamiento, lo que nos lleva a un estado de restauración.
El alfarero no quiere la vasija quebrantada se pierda, sino que vuelva ser útil, pero a veces uno puede actuar como una vasija de ira que se resiste al cambio y a ser lijadas, Esta vasija no quiere que el alfarero saque las impurezas e impiedades que puede haber dentro nuestro por tanto no quiere ser restaurada.
En la Biblia podemos ver el ejemplo de Judas quien actuó como una vasija de ira cuando entrego a Jesus. Él sabía lo que estaba haciendo perfectamente cuando lo entregó, sabía que estaba mal lo que estaba haciendo, pero aún así lo hizoy prefirió el dinero que puede dar el mundo a cambio de la vida del maestro.
Como esta vasija, Judas a pesar de saber que actuaba mal resistió el cambio y siguió con sus malos hábitos.
Aplicación personal
“ Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. ”
Juan 6:36
Si somos vasijas de ira vayamos a los pies de la cruz para ser justificados ahi hay perdón para todo tipo de pecados aún los repetidos. Como joven muchas veces tiendo hacer el mal sabiendo que lo que hago no es correcto, puedo llegar a desobedecer conscientemente a mis padres. Esto esta mal porque estoy pecando a propósito, pero está en mí o en usted,
en este día poder pedirle perdón al señor, poder arrepentirnos, tal vez decir señor, perdóname, he pecado conscientemente.
Que nuestro corazón no se resista a los cambios, que se deje moldear por el alfarero, que sea una vasija fácil de moldear, enseñable.