Daniel Conejeros
El mármol es una roca metamórfica que se forma en las profundidades de la tierra, a partir de diversas piedras que son sometidas a altas temperaturas y presiones que se encuentran ahí y este proceso dura cierto tiempo. El mármol se ocupa principalmente en la construcción, en la arquitectura e incluso en las obras de arte.
Es brilloso, hermoso, valioso y resistente, aunque esta resistencia o dureza depende de cuán genuino sea el mármol. Un mármol que no es genuino tiende a quebrarse más fácilmente y esto pasa porque está lleno de impurezas o le faltó tiempo para formarse correctamente.
En la Biblia podemos ver en Mateo 8 que los discípulos luego de presenciar los milagros del
Señor, ellos suben a una barca junto al maestro, pasado un tiempo el maestro se duerme y luego viene una tempestad que atormenta la barca y los discípulos se desesperan sintiendo temor y van donde el maestro para despertarle y le piden su ayuda. Cuando se levanta vemos que Él dice, ¿Por qué teméis hombres de poca fe? y luego calma la tempestad.
Puedo ver como un joven que a los discípulos les sucedió algo en la tempestad. Luego de ver, el poder y los milagros del Señor, apenas vino la dificultad temieron en vez de confiar. Sin embargo vemos más adelante a medida que fueron conociendo más al Maestro, fueron pasando tratos, veo que ellos consiguieron una fe genuina. Una fe genuina que les llevó a dar su vida por el Señor, superaron y resistieron dificultades y esta fe genuina fue resistente, cual marmol.
Aplicación personal
Como jóvenes podemos estar pasando dificultades y desanimarnos por las cosas que nos pasan, pero al igual que los discípulos debemos anhelar conocer a nuestro Señor, conocerlo más profundamente, conocer de lo que él puede hacer y tener una fe genuina y resistente ante las pruebas. Conozcamos a Jesús para poder llegar a ser algún día como los
discípulos, llegar a morir por nuestro Señor, teniendo fe en las pruebas, confiando de que Nuestro Señor Jesús estará ahí con nosotros.