Maximiliano Fuentes
La paciencia es un fruto del espíritu difícil de cultivar. Una persona paciente sabe esperar con calma, es tolerante y no se apresura. Un ejemplo de una figura paciente, es Noe. Él cuando recibió la orden de Dios de construir un arca, obedeció. Al empezar a construir la arca las personas cercanas se burlaron de él porque donde vivía no había posibilidades de haber un diluvio. Durante mucho tiempo construyó el arca, y junto a esto Noé empezó a construir la paciencia gracias a las burlas de la gente. Así fue como Noe fue construyendo una paciencia que solo el Señor puede dar, pienso yo.
Mi reflexión
Por eso debemos manifestar cada vez más la paciencia, debemos ser pacientes para cumplir nuestros propósitos con el Señor.
Muchas veces, como joven quiero hacer las cosas más rápido y eso me lleva a hacer las cosas mal hechas. Cuando nos apresuramos, las cosas no quedan bien como cuando uno las hace detenidamente y con detalle. Como jóvenes debemos hacer las cosas como si fueran para el Señor, excelentes. En mi vida puedo ver esto al hacer aseo en la iglesia a veces queremos hacerlo rápido y irnos lo más pronto posible, pero tenemos que hacerlo de la manera correcta, de manera detenida, porque es para el Señor. Hay que hacerlo de la manera que el Señor lo hizo por nosotros, cuando envió a su hijo a morir por nosotros, Él no vino y murió vino aprendio obediencia, vivió entre nosotros pecadores pacientemente espero el tiempo para limpiarnos de nuestros pecados. Gracias Señor por Su vida.