Maximiliano Fuentes
Y enviaron a decir a José: Tu padre mandó antes de su muerte, diciendo: Así diréis a José: Te ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron; por tanto, ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras hablaban. Vinieron también sus hermanos y se postraron delante de él, y dijeron: Henos aquí por siervos tuyos. Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios?” Genesis 50: 16-19
Mis hermanos si recordamos la historia de José podemos recordar que él fue vendido injustamente por sus hermanos y sufrió muchas cosas en Egipto despues de eso. Por ejemplo fue acusado de estar con la esposa de Potifar y también pasó años en la cárcel, solo cuando el faraón tuvo un sueño ahí recién se acordaron de él y lo llamaron para interpretar el sueño del faraon. Él sufrió todas esas cosas a causa de la envidia de sus
hermanos, puedo ver acá que José perdono a sus hermanos por todo lo que le hicieron y responde acá ¿acaso estoy yo en lugar de Dios?
Aplicación personal
Muchas veces como jovenes tendemos a ser rencorosos y eso no está bien mis hermanos. Debemos perdonar así como hizo José con sus hermanos, también así como hizo del
Señor con nosotros. Nosotros debemos evitar esta actitud de perdón, de misericordia con los que nos rodean
Podemos llegar a ser rencorosos ya sea por cosas mínimas o por cosas más grandes, pero debemos entender que por medio de la misericordia hay ganancia. El Señor nos premia por medio de esto y nos da victoria en nuestras batallas por medio del perdón y la misericordia ya que nos trae paz y tranquilidad a nosotros.