Daniel Conejeros
La palabra “amor” en el hebreo se relaciona con la palabra “Ahava”, que significa dar o a darse a otro. Podemos leer en la biblia la vida de Jonas, desde pequeño había sido instruido a odiar a los asirios ya que hacían daño al pueblo de Israel. Sin embargo él recibe una orden de Dios, que vaya a advertir a Nínive, capital de Asiria, sobre una inminente destrucción de parte del Señor si no se arrepentían de sus pecados y él llevado por su sentimiento de rencor, odio hacia ellos, prefería que ellos fueran destruidos y decide huir de la presencia de Dios, pero luego de estar dentro del pez reconsidera y va predicar a esta ciudad. Al final del libro de Jonas podemos ver que luego de predicar Jonas todavía no tiene compasión de Nínive, sino que está amargado y todavía guarda rencor. Totalmente contrario al ejemplo de Jonas vemos a nuestro Señor Jesucristo que sin rencor ni odio sino que perdonando, sufriendo en la cruz murió por nosotros y dio su vida por darnos salvación, que gran ejemplo de amor es Él.
Mi reflexión
“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.” 1°Juan 4:7
Como joven reflexionaba, que debo amar como el señor Jesucristo ama, no como Jonas
guardando rencor siendo jactancioso y envaneciéndose sino que como el Señor Jesucristo
deba mostrar amor, es necesario reflejar el amor de Dios para conocerle ya que Dios es amor. El Señor nos ayude como jóvenes a poder cada día más, poder mostrar el fruto del amor en nuestras vidas no sólo con palabras sino con actos, ya que el Jesus vino como hombre y dio su vida por darnos salvación y ese fue su gran acto de amor por nosotros