Purificándonos en las pruebas

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.” Santiago 1:2-3:

El Señor nos prueba para ver qué tan paciente somos y qué tan dependientes somos de Él. Muchas veces el verse justo de dinero, tener problemas en el trabajo, tener problemas con los vecinos, enfermedades, cualquiera de las situaciones que podemos enfrentar y que nos llevan a un  estrés emocional, y muchas veces nos llevan a algo más allá de lo emocional o que al estrés, hay dolencia en ocasiones y es difícil decir tengo que pasarlo con gozo, es difícil tener en mente el gozo en cada situación, pero es porque no hemos entendido muchas veces que ese es el medio que está usando el Señor para tratar en nuestras vidas.

Debemos preguntarnos: ¿Qué va a producir esta prueba en mi vida?, y lo responde el versículo: “Sabiendo que la prueba de nuestra fe produce paciencia” y ahí nos hacemos otra pregunta a nuestra vida: ¿Seré paciente?

 Se me vinieron muchas situaciones a mi mente, pensé en todo lo que he vivido en todos estos años y me di cuenta que nunca he sido paciente, porque nunca dije Señor tú tienes el control de esta situación. Pero el Señor nos derriba y provoca que el hombre se humille y entienda su posición y la posición del Señor, entendemos que Dios es quien esta arriba y nosotros abajo, como una pirámide, que no somos el centro del universo, no somos el centro de los que nos rodean. Esto se trata del señor y ¿Cuál es la forma del Señor?, Él va a buscar purificarnos, va a buscar enseñarnos en todo lo que pasemos y las circunstancias que vivamos son tratos del Señor porque en algunas áreas de nuestras vidas estamos fallando. Muchas veces le echamos la culpa al enemigo y decimos que el diablo nos quiere hacer tropezar, y no nos damos cuenta que el Señor nos está tratando de ayudar a mejorar, para poder llegar a la estatura que Él quiere de nosotros. No vamos a llegar como hombres y mujeres imperfectos a la estatura que Él quiere.
No vamos a llegar a la perfección jamás, porque siempre está el pecado de por medio y siempre hay algo que nos da luchas y nos hace caer, muchas veces nos deja en el piso y es ahí en donde el Señor tiene que tratarnos y moldearnos. Él nos va moldearnos según como quiera de nosotros, “no si yo quiero ser evangelista, un profeta o pastor”, no es así, el Señor nos va a moldear para lo que Él quiere que sea, y para eso tiene que usar sus medios, para que el vaso sea moldeado, el alfarero tiene que romperlo para que esa arcilla sea echa de nuevo para que el alfarero pueda trabajar, pero muchas veces somos ese vaso terco que no se quiere romper.
Por eso decía: “Señor no tengo paciencia”, “muchas veces mi pastor me tuvo que retarme y confortarme para darme cuenta que no soy paciente”, pero las pruebas que el Señor va poniendo en nuestras vidas  son para probar nuestra fe y así vaya creciendo día a día nuestra paciencia. Tiene que purificarnos para que seamos como Él quiere que seamos, que cumplamos la obra que Él quiere que cumplamos, para que seamos de bendición en la edificación de la iglesia, y seamos iglesia, porque no somos llaneros solitarios, no podemos crecer nosotros solos.
La forma del Señor es una sola y Él trabaja por su iglesia, porque es un Dios soberano.

 Debemos comprender que él en su forma nos va purificando, nos moldeara hasta llegar al diseño que tiene para nosotros, seamos pacientes.
El señor prueba nuestra fe y por ese medio produce paciencia en nuestras vidas.

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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