” Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te alta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.” San Marcos 10:21.
El jóven rico de la parábola se acerca sabiendo quién es Jesús, ya que desde pequeño guardaba sus mandamientos y al llegar se postro delante de Él.
El hombre no es rechazado por esta palabra, si no que la palabra es rechazada por el hombre; y ahí es donde el jóven huye porque tenía arraigado en su corazón las riquezas.
Jesús enseña esta parábola porque quería que sus discípulos entendieran que se tenían que negar a las cosas materiales que podrían tener, que no podían arraigarse todo eso en sus corazones.
En mateo 6:19-21 dice: No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Muchas veces nos preocupamos por hacer riquezas acá en la tierra cuando deberíamos hacer riquezas allá en los cielos y nos cuesta y no redimimos nuestros bienes al Señor, vivimos pensando que vivir es un gasto, por lo tanto tenemos que tener bienes para poder tener un buen pasar, buen alimento, buena ropa, en vez de confíar en el Señor.
El corazón de este jóven estaba más inclinado a las riquezas que él poseía más que servir realmente al Señor, y nosotros hacemos lo mismo pero de qué sirve si no reconocemos el valor de cristo.
“Yo tenía una idea muy errada de lo que era valor entonces no entendía realmente lo que era valorar el sacrificio de Cristo, creía que una persona con valor era aquella fuerte, valiente que no le temía a nada, cuando claramente estaba equivocado”
La palabra valor significa: Conjunto de cualidades por la que las personas o cosas son consideradas. También reconocer, apreciar o estimar el esfuerzo de alguien.
El pagó el precio en aquella cruz, se entregó por amor, y ¿Estamos estimando realmente ese sacrificio?, ¿Estamos apreciando el valor de Cristo?
En Marcos 10:25 dice:
“Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios”
¿Qué significa pasar a un camello por el ojo de una aguja?
En los muros de las grandes ciudades se abrían unas grandes puertas para los comerciantes y mercaderes, pero cuando se cerraban abrían una puerta pequeña solo para el paso de personas, y cuando mercaderes se quedaban afuera con sus cargas y camellos, tenían que hacer pasar por estos estrechos lugares a sus animales y estos tenían que quitarles las cargas que llevaban y hacerlos arrodillarse y doblarse para pasar y entrar a esta ciudad.
Muchas veces el Señor quiere que nos humillemos y soltemos nuestras cargas para podamos entrar en el reino de los cielos, no nos vamos a llevar las riquezas de esta tierra, por eso es importante hacer riquezas allá en los cielos, ya que todo lo que obtengamos acá es pasajero.