La disfemia, o tartamudez, es un trastorno del lenguaje que afecta la fluidez del habla, la continuidad y el ritmo del lenguaje. Ocurre cuando la persona tiene dificultades para expresar verbalmente sus ideas con la misma rapidez con que las organiza mentalmente, lo que provoca interrupciones en el hilo del discurso.
La persona puede presentar dificultades como:
- Prolongaciones de sonidos, sílabas o palabras.
- Bloqueos, es decir, detenciones repentinas del habla que impiden continuar con la expresión verbal.
- Repeticiones de sonidos, sílabas o palabras cortas.
Tartamudez fisiológica: se considera parte del desarrollo normal del lenguaje y suele presentarse entre los 2 y los 5 años de edad. Si las dificultades persisten después de los 6 años, es recomendable realizar una evaluación profesional, ya que podría tratarse de un trastorno del habla.
Tartamudez adquirida: puede aparecer como consecuencia de diversas experiencias traumáticas, como burlas, acoso o maltrato, entre otras. En algunos casos, este tipo de tartamudez puede persistir hasta la edad adulta.
Es importante comprender lo que viven quienes presentan esta dificultad y buscar el apoyo de profesionales especializados. Asimismo, los recursos tecnológicos pueden ser de gran ayuda, siempre que se utilicen con criterio y se seleccione contenido adecuado para favorecer el desarrollo y el aprendizaje de los niños.
Pidámosle al Señor sabiduría para tratar a nuestros hijos con amor y comprensión, reconociendo la personalidad y las necesidades de cada uno. Evitemos hacer callar a los niños, ya que esto puede afectar su confianza. En cambio, hablemos con respeto, ánimo y palabras de bendición.
Si algún niño ha vivido situaciones que le han causado dolor, confiemos en Dios y oremos para que traiga sanidad a su vida. Pidámosle que fortalezca y sane el corazón de nuestros pequeños.
Mateo 12:34“De la abundancia del corazón habla la boca. Por eso, debemos llenar el corazón de los niños con palabras de vida y esperanza, para que su boca también refleje confianza y seguridad.