Hno. Daniel Conejeros
La hormiga (Formicidae) es un insecto diminuto pero poderoso, conocido por su increíble fuerza y organización social. Su nombre proviene del latín “formica”. Habita en casi todos los continentes, prefiriendo climas cálidos. Las hormigas son abundantes para el ecosistema llegando a encontrarse más de 20.000 especies distribuida a lo largo del globo. Su capacidad de trabajo en equipo y adaptación las hace fascinantes y vitales en la naturaleza.
Características
Las hormigas son insectos pequeños con cuerpos segmentados, antenas largas y patas delgadas. Su tamaño varía según la especie, pero generalmente miden entre 2 y 25 mm de longitud. Las hormigas son omnívoras y se alimentan de una variedad de sustancias, incluyendo néctar, frutas, semillas, insectos y materia orgánica en descomposición. Se organizan en colonias que se ubican en hormigueros y están encabezadas por una o varias reinas según su especie. La principal función de la reina es la reproducción para esto pone miles de huevos para así asegurar la supervivencia del hormiguero. Cada hormiga tiene un trabajo y responsabilidad en la colonia lo que permite el orden y la armonía para vivir en paz todas juntas. Son activas, previsoras, diligentes, precavidas, trabajadores y aunque sean diminutas, son fuertes, llegando a levantar 50 veces su peso.
Aplicación personal
“Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.” Proverbios 6:6-7
Así como la hormiga trabaja sin tener a alguien recordándole lo que debe hacer, nosotros, los jóvenes, debemos ser activos y diligentes en lo que se nos mande; no esperar que alguien esté detrás de nosotros recordándonos constantemente que realicemos aquello que se nos encomienda. No tenemos que ser pasivos viendo que hay cosas que hacer en la iglesia o en la casa, siempre existirá la oportunidad de servir. La pereza hace mal y puede convertirse en un hábito que nos aleje de nuestro propósito en la vida. Imitemos a la hormiga que almacena su comida a tiempo, también su diligencia. Seamos activos que las fuerzas vienen del Señor, quien nos guía y nos da la sabiduría hacer las tareas con responsabilidad y amor.
Y tú, ¿cómo puedes imitar la diligencia de la hormiga en tu vida?