Coronas: Según el diccionario de la RAE, viene del latín “Corona”
termino con varias acepciones, una de ellas señala aro hecho de
flores, ramas o metales que ciñen la cabeza y se usa como adorno
insignia honorifica o símbolo de dignidad o realeza.
Podemos destacar:
- Coronas Heráldicas: Representan la realeza y la nobleza (rey,
reina, varón, conde, duque, otros). Cada corona heráldica tiene
distintas joyas y detalles, dependiendo del rango o título que
representa. Son emblemas de soberanía, victoria e imperio. - Coronas Funerarias: Estas coronas están compuestas por
flores, hojas o una combinación de ambas. Se utilizan en funerales
como reconocimiento simbólico. La expresión “rey sin corona” se
refiere a alguien que no tiene el reconocimiento que merece. Las
coronas funerarias también simbolizan que los fallecidos eran los
mejores en lo que hacían durante su vida. - Corona Monetaria: En algunos países escandinavos, como
Dinamarca y Noruega, la “corona” es una unidad monetaria. - Además, la palabra “corona” también se utiliza en otros
contextos, como la notación musical para medir los tiempos, o en
referencia a piezas mecánicas que evitan choques entre otras
piezas (corona de engranajes). - Incluso existe la “corona dental”, que es una pieza artificial
utilizada para tapar un diente dañado.
Las coronas también se otorgan para reconocer acciones
destacadas. Por ejemplo: - Corona Castrense: Era una corona de oro que se otorgaba al
primer soldado que entraba al campo enemigo. - Corona Cívica: eran de ramas de encina, se daba a un
ciudadano común que había salvado la vida de otro durante una
guerra.
Y la segunda acepción:
Corona soberana: llevada por el romano soberano tiene que ver
con la autoridad, por esto encontramos coronas de connotación
positiva y negativa. En Apocalipsis 13: 1. Aparece la figura de
corona de la bestia de 10 cuernos con diademas, piedras
preciosas, esto tiene que ver con la autoridad dada por Dios.
¿Qué representa la corona en la Biblia?
La corona señala el diccionario evangélico bíblico de Baker dice
que tiene su origen en un gorro, turbante o corona metálica más
formal que estaba decorada con joyas, su colocación en la cabeza
significaba que estaba apartada para una tarea o un llamamiento
particular. (Sacerdotes, reyes de Israel), papel consagrado de su
portador y/o posición, honor en reyes.
La corona que le colocaron a Jesús es de espinas, esta corona
denotaba escarnio y dolor.
La Biblia menciona coronas de manera simbólica en relación con la
honra.
- En el Salmo 103:4 habla de las coronas de favores y
misericordias, Proverbios 12: 4- 6 habla que en el matrimonio “la
esposa es la corono del esposo” - En Proverbios 17: 6 dice “corona de los ancianos son sus
nietos”.
Ministración
Delante de Dios la Biblia dice que somos reyes y sacerdotes
(Apocalipsis 1:6), con su sangre redimidos para nuestro Dios, si
nos miramos no portamos una corona, pero en lo espiritual por
Cristo si somos portadoras de coronas. Es maravilloso entender
que Jesús murió por nosotros y sentir su perdón. En Cristo somos
consideradas, aceptadas, valoradas incalculablemente, aunque
somos sin ningún atractivo, fuimos compradas por un Rey que nos
da de la Gracia a nuestras vidas. Un día Cristo tuvo que dejar su trono, belleza, corona, viniendo a morir por nosotros. ¿Cuál nuestro valor? Ninguno en nosotras misma, pero si el valor de la redención en nuestras vidas. El Rey se rebajó para darnos una corona incorruptible, Su Gracia sobre nosotras y de bebemos portarnos a la altura del reinado que Dios dispuso para nosotras, movámonos como en el reino haciendo lo correcto, hablando de forma digna del llamado del Señor y con la embestidura que Él ha puesto a cada una. No estamos a ciegas en cómo hacerlo el Espíritu Santo es quien nos ayuda a ser dignas de lo que Él Señor nos dio, es quien nos ayuda a dejar toda carnalidad, mundanalidad de nuestras vidas, dejar lo pecaminoso, no se sentirá obligación sino gozo. Las coronas las tenemos independientes de la jerarquía en la congregación, si, nuestros pastores son autoridad y tienen una corona en Cristo Jesús. Los pastores en simbolismo tienen una corona, el Señor dice: que Él es el príncipe de los pastores. Sacarse la corona era señal de deshonra. El rey David tuvo que ir a la guerra, pero descanso y no yendo se quedó en el palacio y ahí vio a Betsabé, ahí cuando se sacó la corona cayo en deshonra. En tiempos de quietud también debemos ser conscientes que somos portadoras de coronas, no debemos dejar de ser quienes somos delante de Dios. ¿Qué hacemos en ese tiempo de descanso? Debemos cuidar nuestra corona. David tuvo oportunidad de matar a Saúl, pudiendo vengarse no lo hizo porque a Saúl también tenía autoridad y David reconoció la envestidura que Dios le dio a Saúl. En estos tiempos falsas enseñanzas, falsos maestros y eso muchas veces ciega nuestra mirada espiritual porque solo queremos ver lo tangible, pero en espíritu tenemos las coronas. Dios también dio autoridad a langostas para que ejecuten juicios durante el tiempo de la Gran Tribulación, le da el poder para dañar a aquellos que no han reconocido a Jesucristo como rey y Salvador. Estos dañaran de la misma forma que se hizo en Egipto cuando las plagas se decretaron. El Señor están ordenado, en la escritura habla de varias coronas, que en la parte simbólica están, y que deben verse en el mundo espiritual. En su orden, nos viste de santidad y nos pone una corona la que pondremos a sus pies. Gracias Señor porque el varón de dolores se dejó golpear y destrozar para parecerse a nosotros. Allá en el cielo en su trono esta nuestro Rey, que murió como hombre tiene marcas en su cuerpo, nos espera este Gran Rey de reyes. Gloria a Dios.