También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Donde habrá hombres impíos.
2° Timoteo 3:1
La palabra impío significa “Falta de misericordia, falta de amor al prójimo.” En su etimología es un adjetivo que procede del latín “impius” que dice de alguien malvado, perverso, dañino, inhumano, desnaturalizado, hostil. También irreligioso e irreverente.
¿Cómo se comportan los impíos?
- Maquinan en su corazón como dañar a su prójimo.
- Algunos usan violencia y malas palabras al hablar.
- Otros esconden sus verdaderas intenciones y engañan con sus palabras.
- No son confiables, no les importa tomar lo de otro y no devolverlo.
- No temen a Dios.
En la escritura encontramos varios ejemplos de personas impías:
En tiempos de Jeremías, el pueblo de Israel a pesar de que eran el pueblo de Dios, se comportó como un pueblo “impío” fueron malvados, crueles, maquinaron en su corazón matar al Profeta, pues no querían escuchar lo que Dios decía a través de él (Jeremías 18:18).
Por otra parte, tenemos Acab, un rey malvado quien permitió que su esposa Jezabel llevara al pueblo a adorar dioses paganos, diera muerte a hombres honorables y a profetas, sólo para conseguir lo que quería.
Leemos también sobre los hijos de Elí, eran hombres impíos que, aunque eran hijos del sacerdote menospreciaban las ofrendas de Jehová y tomaban carne cruda y no cocida como era la costumbre (1° Samuel 2:12-17).
En tiempos de Jesús, estaban los Escribas y Fariseos quienes fueron tratados duramente por el Señor. Ellos hacían alarde de cumplir las leyes, pero sus corazones estaban lejos de lo que Dios quería (Mateo 23:1-36). Ahora, nosotros vivimos en medio de una generación perversa y hemos sido llamados a ser luminares en medio de ella (Fil.2:15).
El apóstol Pablo le escribe a Timoteo (su hijo espiritual) a quien le dice que vienen tiempos peligrosos; espíritus engañadores, donde el amor de muchos se enfriará.
Vemos la diferencia que existe en la predicación del Evangelio, hoy en día. Hay muchas iglesias que enseñan lo que no es. Entendemos que estas son señales de que Cristo viene pronto. Por tanto, como cristianos también podemos ser engañados por nuestro corazón y comportarnos como impíos.
¿De qué forma podemos ser impíos dentro del evangelio?
Siendo hipócritas, hostiles en el trato con nuestros hermanos o en el trabajo, tratar mal a la familia; pedir prestado y no devolver, desear el mal o hablar mal de quienes nos rodean (pastores, hermanos, amigos, esposa, esposo, etc.), estas son características de los impíos.
Dios no justifica al impío, pero es misericordioso y todavía hay tiempo para arrepentirse. La biblia dice “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.” (Romanos 5:6). Jesucristo es quien nos justifica.
Debemos luchar contra la corriente, como el salmón lucha para subir la cascada, nosotros tenemos un propósito en el Señor y debemos seguir adelante.