También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres […] desobedientes a los padres, ingratos…
2 Timoteo 3:1-2
Desobedientes a los padres – ingratos.
¿Qué quiere decir desobediente? Quiere decir que no atiende lo que se le ordena. No hacer lo que manda la autoridad, la ley o las normas establecidas. En este caso, no atiende a la orden de sus padres.
¿Qué quiere decir ingrato? Que no aprecia un favor, lo que alude a la falta de gratitud, conlleva una actitud egoista y soberbia hacia quien lo ayudó.
Las maldiciones generacionales si no las cortamos en el Señor Jesucristo las traspasamos a nuestros hijos aquellos pecados que hemos cometido en el pasado alcanzan a los nuestros, por eso la Palabra dice “todo lo que el hombre siembra eso segará”, y en muchas ocasiones el Señor en Su amor nos permite caer en lugares profundos para salvarnos.
Ese ha sido mi caso, por mucho tiempo cuestioné las órdenes de mi padre, el consejo muchas veces al verle consideraba su conducta y me revelaba, fuí criado en el Evangelio pero en el camino me desvié, por un tiempo fumé. Luego volvía a los pies del Señor pero siendo ya adulto casado también me revelé no sólo contra mi padre terrenal si no contra Dios. Y es así que en una ocasión decidí no ir más a la iglesia, pero en ese día Dios me tenía reservado un diagnóstico, me llamaron del hospital y tuve que ir, al llegar me dieron una noticia muy muy fuerte: me diagnosticaron leucemia Es por eso quedigo que Dios nos lleva a lo más profundo para tratarnos, en el hospital cuando me ingresaron a una sala de pacientes más críticos sentí que mi vida se iba y veía demonios alrededor, pero de ahí me sacó el Señor porque yo me iba al infierno.
Ser desobedientes a los padres nos trae consecuencias. El Señor nos tiene un mandamiento con promesa, dice “honra a tu padre y a tu madre para que tus días sean alargados”. A los hijos les digo lo que está en Gálatas 6:7 “No os engañéis, Dios no puede ser burlado”. Pues todo lo que el hombre sembrarse, eso también segará. Si obramos mal el Señor nos pesará. Agradezco a mi madre que horaba al Señor por mi vida.
Los días de la vejez son más largos que los días de la juventud, porque nosotros mismos somos nuestros enemigos . El Señor en Eclesiastés dice: Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud antes que pasen los años. Amén