Frustración en los niños

Frustración es un sentimiento de insatisfacción o fracaso. Cuándo nacemos nos frustra el sueño el hambre o el dolor no lo tolera vamos y lo expresamos mediante el llanto.
Esto sucede hasta los 3 o 4 años, pero de ahí empieza otra etapa la la de los berrinches esto es natural y pasa porque tienen necesidades que ellos perciben como básicas, como un dulce, un juguete y al no tener lo ellos sienten frustración, porque no pueden satisfacer eso que quieren que lo ven como necesidad, así ellos pueden acudir al llanto.
Tenemos que dejarlos y hacerle saber que estamos ahí junto a ellos dándole tiempo.

En el caso de un capricho cuando quieren conseguir algo entonces ellos buscan la atención, insisten y validar esa emoción, es ese sentimiento es decirle que entendemos su frustración, pero qué llorando no se consiguen las cosas sino que hablando y que la actitud que está teniendo debe cambiar.


A esa corta edad se puede dar una educación adecuada donde ellos adquieran poco a poco la tolerancia a la frustración, sin embargo esto demora algunos años y algunas veces se extiende hasta la edad adulta. Entonces

¿Cómo desarrollar la tolerancia a la frustración?

La respuesta es: como se desarrolla cualquier habilidad en el ser humano, con la práctica.


Como padres como tutores, como abuelos lo que tenemos que desarrollar en los niños es la tolerancia a la frustración y esto va a depender depende la situación. A veces hay un malestar emocional los pequeños se lastiman, aún se les cae el helado y lloran por eso, esa es la forma que ellos lo expresan. En esta situación podemos ponernos a la altura y validar sus emociones y contenerlos. Cuando se enojan y no quiere en nuestra contención esperar.
Hay quiénes les dan todo lo que pide el niño cuando llora intentando de alguna forma contener, esto traerá sin duda consecuencias, los niños eran débiles.

Algunos dicen que solo debemos ignorarlos pero debemos explicarles el porqué del que actuamos juntamente con enseñarles, como deben comportarse. No podemos pedirles que no se frustren, es algo natural en ellos, pero sí que acepten las cosas qué no salen como desean y motivarles.
Validamos la emoción pero entrenamos el comportamiento. Es natural enojarse, pero no lo es el golpear.

En los pequeñitos el pensamiento que se aloja en la parte frontal de la cabeza y manifiesta la lógica no está activa para poder razonar alguna situación o analizar alguna emoción. Esto también debemos nosotros como adultos entenderlo y no juzgar a estos pequeños que están en formación. Como adultos debemos ser capaces de comprender que las emociones las frustraciones de nuestros pequeños deben ser conducidas, deben ser comprendidas y nosotros como adultos dejar el juicio, el menosprecio o una actitud incorrecta hacia ellos. Tengamos en cuenta que todos los niños incluso nosotros en nuestra niñez manifestamos frustración. En la palabra del Señor se cuenta la historia de Agar (Josue 2) una mujer que vivía en los muros de la ciudad de Jericó una ciudad que iba a ser tomada por Josué y el pueblo elegido de Dios. Esta mujer ayudó a dos espías hebreos a escapar cuando ellos estaban siendo buscados por el ejército de Jericó, coma ellos estaban conscientes de qué Jerico iba a ser vencido por el poder de un Dios que hacía grandes proezas, ella pidió a los espías que guardara su vida y no solo eso, sino la vida de sus padres y de los que vivía con ella. Esto fue posible gracias a que ella puso un cordón rojo para mostrar su ubicación para que cuando el ejército viniese a destruir su ciudad este cordón rojo sirva de señal de salvación pidiendo cobertura. Así como esta mujer nosotros debemos cubrir a los que nos rodean nuestros hijos, nuestra familia, validar sus emociones, expresar comprensión y no solo llegar hasta ahí, sino que como parte de una congregación también cubrir a las madres jóvenes, a las madres que están criando y a los mismos pequeños; debemos dar la lucha por la salvación de sus pequeñas almas, que se cordón rojo sea la señal de salvación.

Si vivimos la Palabra, la sangre de Jesucristo derramada en la cruz nos habla de salvación, de limpieza de conciencia, de purificación nos habla del amor, amo mucho a los niños y dijo: “dejen que los niños que vengan a mí y no se los impidáis” y nosotros nos da la tremenda responsabilidad. No pensemos que  los varones hagan la labor, si o que como Rahab supliquemos con oración por la vida de los nuestros, creyendo que el Señor lo hará.  Rahab creyó.  Levantemos de madrugada a orar bendigamos a nuestros hijos, alentemosles, sin decir palabras necias como tonto, feo, gordo y que les salio feo. Dígale hijo: Te bendigo. Abra su boca con sabiduría, y que la ley de clemencia este en su hablar.

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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