Desde la antigüedad ha habido una forma de vestir que destaca a aquellos que son parte de la realeza.
Según National Geographic, el rey y la reina utilizaban una indumentaria deslumbrante que, entre otros elementos, incluía joyas, telas de seda con brocados de oro y plata, paños de lana forrados de pieles, forros preciosos y petigrís, pieles de ardilla que se exhibían en los cuellos y mangas. Mientras que los campesinos, pastores, artesanos y criados vestían de manera tosca y ruda.
Durante los siglos XIV y XV la indumentaria adquirió una clara connotación sexual, en parte por la influencia del humanismo. Esto trajo grandes discusiones por lo que, aparecieron varios tratados y se promulgaron varias leyes sobre el comer, vestir y calzar.
En nuestros tiempos, existen reglas de etiqueta que rigen lo qué se debe poner el rey, la reina y sus sucesores en actos públicos.
En el caso de la realeza británica, el protocolo del código de vestimenta determina que las mujeres deben llevar sobreros en los eventos formales.
Los jeans son considerados una prenda demasiado informal. Así que, en el caso de los duques de Cambridge, solo los usan cuando salen a pasear sus perros. De tal manera, que nadie sabe qué tipo de ropa se ponen cuando están en casa.
Los colores también están normados, las joyas y los tipos de coronas. Ejemplo: solo las damas casadas usan tiaras. Para ellas era un símbolo de estatus y una señal de que ya no estaban buscando marido”. En el caso del varón era una clara señal de que no debían coquetear con la dama en cuestión.
De acuerdo a la Escuela Nacional de protocolo, la princesa no puede llevar nunca escote o faldas por encima de la rodilla, con el fin de no enseñar piel “de más”.
Esto alcanza incluso a los niños. Los expertos señalan que la tradición de la Casa Real dicta que los príncipes y princesas se deben vestir formalmente en público.
Por tanto, entendemos que la realeza no se viste sola. Por esto, existen personas que les ayudan en esto.
Existen las Escuelas de protocolo que imparten este tipo de enseñanza.
• En el caso de los varones, un valet o , que es como se llama a la persona que se encarga, entre otras tareas, vestirles.
• En el caso de la reina Isabel estaba la Señora Ángela Kelly (asistente personal de la reina).
En los tiempos bíblicos, también la realeza se vestía de ropas que mostraban la investidura que Dios les había permitido. Usaban telas teñidas con un color púrpura.
En el caso del rey David, dice la biblia que usaba un efod (vestidura de lino fino corta y sin manga). Los sacerdotes, al igual que el rey, se ponían esta pechera o delantal, sobre su manto (túnica). Pero en el caso de ellos, llevaba adosado un pectoral con piedras preciosas. Además, bajo la túnica vestían un calzoncillo de lino que les cubría desde la cintura hasta los muslos. Estos se los ponían para cuando entraban al Santuario y para acercase al altar. De no llevarlos, morían.
“Para los sacerdotes deberás hacer calzoncillos de lino que les cubran desde la cintura hasta los muslos” Éxodo 28:42
Si nosotras somos reyes y sacerdotes ¿cómo nos vestimos? En este versículo hay un principio la ropa para nosotras, debe cubrirnos hasta la rodilla, y mejor si es abajo porque al sentarnos esta se sube y podríamos mostrar un poco de nuestra desnudez. No es legalista, es amor vestir con modestia, es el reflejo de un corazón transformado. Muchas veces llegamos al Evangelio y no sabemos bien como vestirnos, pero hay hermanas mayores que pueden ayudarnos a vestir como lo hacían los valet a los reyes. Si somos parte del reino vestir con pudor implica que no marcamos la forma de nuestro cuerpo, no marcamos los glúteos con faldas ajustadas, estas se usan con caída. No usamos poleras y sostenes que rebelen la forma de los pecho ni pezones, este tipo de desnudez puede ser cubierta. Los escotes también revelan desnudez de los cuerpos.
Los pantalones en la realeza son informales, lo son también para nosotras dentro del servicio de adoración, incluidas están las calzas que mostrarían la forma de nuestros muslos, lo cuales deben estar cubiertas. El maquillaje rojo llamativo o cualquier otro parecido era asociado a mujeres de la calle, seamos prudentes en como nos arreglamos para no parecernos.
El Señor nos ayude a ser consecuentes con nuestro llamado y no solo nos vistamos así para el servicio congregacional sino que sea una forma de vivir, y si estamos en la calle nos vean de una sola forma, también en casa especialmente donde hay hijos varones pero también niñas que ven a sus madres como referencia del evangelio.
En algunos trabajos las mujeres deben usar pantalones, ahí la sugerencia es usar chalecos largos que cubran la parte de las caderas.
Somos parte de una realeza, en lo espiritual tenemos coronas, portémonos a la altura del reino.
Compartimos Imágenes de este hermoso culto de día miércoles.















