¿Estás vestida de Cristo?¿Como amada de Cristo? En los momentos difíciles, ¿te sientes amada por Él?

Efesios dice que estamos vestidas como amadas y también nos exhorta:

“Vestíos de toda la armadura de Dios” (Efesios 6:11)

Pero muchas veces no nos vestimos de esa manera. Así como cada día nos ponemos ropa interior, lo externo, y al final los zapatos, también en lo espiritual debemos cubrirnos paso a paso. Cuando nos calzamos, lo hacemos según el tiempo: botas en invierno, sandalias en verano.

El soldado romano se calzaba con firmeza para no resbalar, porque sabía que la batalla era dura. Así también nosotras debemos calzarnos con el apresto del evangelio de la paz, porque los tiempos son peligrosos y las señales anuncian que nuestro Señor volverá, los corazones se han endurecido, están sucediendo terremotos, plagas y muchas otras cosas mas, pero también pasamos momentos difíciles y nos cuestionamos por eso es importante preguntarnos: ¿estamos vestidas con buen calzado? ¿Estamos calzadas? Es importante hablarnos verdad a nuestras vidas hablar el evangelio de la Paz porque el evangelio nos da estabilidad, nos sostiene en medio de la guerra espiritual y nos recuerda que somos hijas amadas.

El precio fue alto: la vida de nuestro amado Señor Jesucristo. No fue poco su amor por nosotras, una gran prueba de amor, y porque somos amadas, debemos manifestar ese amor en cada paso, en tiempos de quietud, pero también en teimplos difíciles. La incredulidad nos desviste, pero el amor de Cristo nos cubre. Vestirse de amor es vivir con la seguridad de que todo lo que ocurre tiene un propósito y ese amor nos sostendrá en todo tiempo.

Ese amor debe crecer como la aurora, que brilla más y más hasta que el día es perfecto (Proverbios 4:18).

En los momentos difíciles cuando parece que la luz de Cristo se apaga por nuestros temores, debemos recordar que somos amadas. Aunque haya aflicción, nuestro corazón debe estar bien calzado con la paz del evangelio, porque esa paz es la muestra del gran amor de Dios.

Si dejamos de ver Su amor, nuestro corazón se engaña y nuestra alma claudica. Por eso, cada día debemos vestirnos y calzarnos con el evangelio, descansar en Su amor y caminar con la certeza de que Él nos sostiene.

Entonces, en medio de la prueba, podemos preguntarnos: ¿me siento amada por Cristo? El amor de Cristo no depende de lo que sentimos, sino de lo que Él ya hizo por nosotras. Somos hijas amadas, llamadas a mostrar su Luz en medio de la oscuridad, porque estamos sostenidas por un amor eterno que nunca falla.

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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