El Poder de la Cruz

1 Corintios 2:2: “Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna si no a Jesucristo, y a este crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor”.

Este es un tema que cambia la realidad y el corazón de las personas, sobre todo cuando hoy no se quiere hablar de la Cruz, del Siervo, y eso nos hace estar como en el tiempo cuando Jesús vino, esperando al libertador el que pelearía por ellos.

Es por esto que la palabra dice que se levantará el anticristo, el que anunciará soluciones, creará situaciones, hará creer que nos dará todo, se verá como un hombre, pero los Cristianos esperamos el arrebatamiento, el ser que no veremos, porque creemos en Jesucristo, en el arrebatamiento y creemos que luego vendrá el tiempo del anticristo.

Producto de lo que estamos viviendo a nivel mundial, se está viendo aún más la soledad en donde las personas necesitan con desesperación un libertador que ayude, pero aún en eso no quiere el ser sufriente, no quiere la Cruz.

Podemos meditar en Pablo, quien fue un varón perseguidor de la iglesia, un hombre que se instruyó a los pies de Gamaliel, un hombre muy preparado, pero Jesucristo se aparece en su vida dejándolo ciego, diciendo: “Saulo, Saulo yo soy a quien tú persigues”. Jesucristo se revela a Él, le habla comenzando un trato diferente, empieza una revelación de Jesús a su vida, siendo transformado por Jesucristo, instruido por los apóstoles, enseñándole la vida de Jesús y pasa de ser un perseguidor a un perseguido, proponiéndose en su vida predicar de Cristo.

Dios transforma nuestra forma de pensar, llega en los momentos que más necesitamos de la Cruz, en ella encontramos tantas situaciones maravillosas, como el perdón, restauración, liberación, santificación, sanidad, sacrificio, vergüenza, oprobio, como tantas cosas más que encontramos en Cristo crucificado; quien murió por nosotros para darnos beneficios a través de su sacrificio perfecto, que se lleva todo.

Los evangelios están llenos de hombres y mujeres que tuvieron encuentros con Jesús, inseparable de la Cruz, quien venía a cumplir el propósito eterno del padre para nuestra salvación.

Podemos ver la historia cuando a Jesús le llevan la mujer que fue encontrada en adulterio (Juan 8), Jesucristo aparece en su vida y la perdona, si no que dice: “El que esté libre de pecado que lance la primera piedra”, mujer ni yo te condeno, ese perdón lo tenemos por la Cruz, la Cruz que traspasa el deseo y las profundidades del alma. Entender el dolor y todo lo que implica la Cruz no es sencillo, ya que la Cruz viene de la eternidad.

En Lucas podemos ver la mujer que rompe el frasco de alabastro en los pies de Jesús con sus cabellos secaba los pies de Cristo, a quien más se le perdona más ama, ella había sido perdonada, ¡como habrá sido el perdón de Cristo hacia ella que rompe el perfume más caro a los pies de Jesús!

En el Capítulo 8 de Lucas podemos ver mujeres sanadas por Jesús y servidoras de él. ya que sus vidas fueron cambiadas. También vemos la sanidad a la suegra de Pedro, quien agradecida servía al Señor, así como también la mujer del flujo de sangre, María Magdalena quien fue liberada de siete demonios, la mujer encorvada y así tantos hombres y mujeres que a través de Cristo cambiaron sus realidades.

La Cruz era para los que merecían el peor castigo, era para los más malvados, era un proceso vergonzoso, desnudos, pero el Hijo del Dios viviente murió así, siendo escupido en medio de dos ladrones, eso es amor por los desconocidos, los que no merecíamos nada bueno pero El vino a nosotros.

A través de la Cruz él nos muestra toda la verdad, el centro de la historia, la Cruz de Jesucristo, el centro del evangelio, por ella aún tenemos perdón, aún hay restauración, santificación porque la Cruz aún está ahí.

Aferrémonos a la Cruz hasta el último día de nuestras vidas, debemos pasar por la Cruz para ser transformados, debemos morir, tomar nuestra cruz día a día y seguirle. Es tiempo de volver a la Cruz, reconciliarnos con nuestro Señor que murió por nuestra vida. Gracias a Dios por la Cruz de Jesucristo y Su resurrección.

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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