Hno. Mathías Castillo
Los osos o úrsidos (Ursidae) son una familia de mamíferos cuadrúpedos de gran tamaño donde se pueden encontrar ocho especies principales de osos, que se encuentran muy extendidas y aparecen en una amplia variedad de hábitats. Su nombre proviene del latín “ursus”.
Características
Los osos son mamíferos enormes, con cuerpos robustos y rechonchos, llegando a pesar entre 300 y 700 kilos. Su pelaje es denso y varía en color según la especie y el hábitat. Sus patas cortas y poderosas son perfectas para caminar y trepar, y sus garras largas y afiladas les permiten excavar, trepar y capturar presas. Tienen una visión muy parecida a la nuestra, un maravilloso sentido del olfato y un agudo oído, lo que les permite encontrar presas, detectar el peligro y explorar sus alrededores. Son omnívoros, su dieta varía durante las estaciones del año. Algunos tipos de oso hibernan durante el invierno, descansando en sus guaridas y consumiendo la grasa obtenida durante el año. Son solitarios, no necesitan vivir en comunidad, aunque a veces se juntan muchos osos en lugares con abundancia de comida. Igualmente, son quietos, silenciosos y tranquilos.
Aplicación Personal
“Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.” Jeremías 20: 11.
El oso tiene muchas características de Cristo, quien es gigante y maravilloso en su grandeza. Sus fuertes patas representan el poder y fundamento de nuestro Salvador, el cual ha creado los cielos y la tierra con el poder de su palabra. Así como el oso, cuando se para, se muestra poderoso e infunde temor a los demás animales, Cristo, a nuestro lado, hace que el enemigo huya en su presencia. Él está con nosotros y nos guarda del peligro, protegiéndonos de quienes nos intimidan con malas actitudes y nos da valor cuando tememos, nos ayudará contra quienes nos persiguen u hostigan. Como jóvenes, no nos apartemos de nuestro Señor, es una gran roca en quien tenemos seguridad.