Cantares 2:3 “Como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los jóvenes; bajo la sombra del deseado me senté, y su fruto fue dulce a mi paladar.”
Reflexion: Queridos hermanos, este pasaje nos recuerda que en Cristo encontramos descanso y dulzura para el alma. El amado es comparado con el manzano, un árbol frondoso que da sombra y fruto. Así también, Jesús es refugio y vida para su pueblo.
El manzano no sólo ofrece sombra, sino también fruto agradable. De la misma manera, Cristo nos cubre en medio de las pruebas y nos alimenta con su Palabra, que es dulce y fortalece nuestro corazón.