El Juez Justo
El libro de Jueces del autor anónimo habla sobre el nombramiento de los jueces por parte de Dios, y ellos son dotados de Su Espíritu Santo para juzgar al pueblo en todos los asuntos. Este libro habla también de la desobediencia del pueblo que dejaron la ley pero también habla de la necesidad de volverse a Dios obedeciendo la ley. Estos jueces juzgaban al pueblo de Israel mediante la ley, Jueces 11:27 nos dice: “Jehová, que es el juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los hijos de Amón”.
Así como estos jueces tenían autoridad de Dios para juzgar a Israel, Dios le dio autoridad a Cristo.
“y le dio autoridad para ejecutar juicio, porque es {el} Hijo del Hombre”. Juan 5:27
Jesús vino para salvarnos, y cuando le veamos nos dará una corona. Juzgará como Juez justo, entre nosotros los salvados y los que no.
“En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”.
Mas habrá horrenda expectación de juicio para los impíos. Así podemos decir que detrás de Su Nombre hay Justicia.
Nosotros no podemos cumplir completamente la ley mas podemos estar cubiertos por Su justicia, Él cumplió por nosotros toda la ley. Con amor nos llama, Él no nos juzga si no nos llama en misericordia, nos llama a obedecer y nos amparamos en Su justicia.
Pariente Redentor
¿La ley es usada para acercarme a Dios?
Si, la ley me acerca a Dios por medio de Jesucristo quien pagó por mis pecados, porque Jesucristo cumplió la ley me puedo acercar al Señor. También la ley me hace ver mi pecado para apartarme de él y acercarme al Señor.
El libro de Rut, según el Talmud se considera a Samuel como el autor, mas también se piensa que fue Salomón. Es un libro desarrollado en los tiempos de los jueces.
Narra de como Rut fue redimida por Booz. Rut que representa a la humanidad caída, pecaminosa, muerta que es redimida por Cristo, el Cordero Pascual, La Salvación, el Sacerdote Fiel. Un gran plan Redentor anunciado desde el Edén.
La palabra redención (prefijo re-, de nuevo, y émere, comprar), significa “volver a comprar”, proviene del hebreo Goel que significa redimir, liberar, vengar, asumir responsabilidad de pariente. También implica rescatar por un precio.
El nombre de Rut significa satisfecha, amiga, aliada. Tomó una decisión de amor, lealtad, generosidad que la llevó a ser parte de la genealogía del rey David, por tanto de nuestro Redentor. Noemi era su suegra, Rut se negó a dejarla: “Diciendo que tu Dios será mi Dios, tu pueblo será mi pueblo”, y así fue.
La viuda Rut decidió actuar y va a trabajar, ella fue a un campo, ella puede recojer las sobras y lo que caiga al piso de cebada. (Levitico 23:22) Pero el campo era de Booz, un hombre rico, quien la miró, se interesó en ella, seguro la miró sudorosa, morena, desarreglada, y al preguntar por ella le dijeron que era Rut la moabita, (la extranjera, antes idolatra), la viuda que acompaño a Noemi y le da protección. (Rut 2:8-10)
Y cuando Rut le cuenta a Noemi ella le dice “El hombre es nuestro pariente; es uno de nuestros parientes más cercanos”. Rut 2:20
Pariente, el GOEL el PARIENTE REDENTOR. Booz redimió a Rut con amor por la ley del levirato.
Ser pariente redentor implicaba:
- Comprar al pariente esclavo para darle libertad. (Levítico 25:48)
- Comprar las tierras de la familia que habia sido perdida. (Levitico 25:25)
- Casarse con la viuda del pariente muerto y recuperar sus tierras para perpetuar el nombre del muerto (Deuteronomio 25:5-10)
Vemos a Booz, dejando su nombre para darlo a esta mujer, haciéndose cargo de ella. Vemos lo que haría Cristo con nosotros, no consideró su heredad, ni su deidad, el vino, descendió, se humanó, se hizo 100 por ciento hombre, se hizo nuestro hermano para socorrernos.
“Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos” (Hebreos 2: 16-17)
Jesucristo es nuestro pariente redentor, también nos devolvió las tierras, la heredad. El es el Adán segundo.
El Cordero Pascual que vino a redimirnos pagó precio de sangre, compró nuestra libertad, compró la heredad para nosotros, nos redimió. Como Booz se casó con Rut, así estamos esperando nuestra boda, somos la novia del Cordero, la que llamó de tierras lejanas, la que no era para llamarnos “mía eres tú”. Somos las gentiles del árbol silvestre injertadas en el buen olivo, Cristo, las que creímos como Rut en que en Dios tendríamos bien, las hijas de Abraham por la fe. “Y la Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, anunció de antemano las buenas nuevas a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones”, Gálatas 3:8.
Un día lloraba por alguien que había partido, escuchando la radio supe que Jesús me amaba, y quise amarlo también, entonces me volví muy católica, iba a misas para mostrar mi devoción, subía calvarios, era idólatra. Estaba errada, hasta que me acerqué más a Dios y empecé a congregarme, pero no pude hacerlo con libertad en mi país, así decidí viajar a este país para congregarme en libertad, y aquí en estos campos mi Señor me cuidó como Booz cuidó de Rut, me acercó más a Él. Conocí más a mi Redentor, ya no soy extranjera para él, soy parte de su hermosa novia, creo que pagó demás por esta pecadora. Así como Cristo pagó por mí paga por todo pecador que se acerca al Padre con un corazón contrito y arrepentido:
“Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera”, Juan 6:37. Amén
El Fiel Profeta
¿Qué hay detrás de Su Nombre?
“Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todos los días”, 1° Samuel 2:35 .
Primero de Samuel es un libro escrito del periodo de los jueces, en sus primeros capítulos ilustra que cualquiera de nosotras puede convertirse en una verdadera mujer de propósito mediante la oración y la justicia. Así como Ana quien oró por un hijo y se le concedió, más en el propósito del Señor el niño iba ser un Profeta que manifestaba Su Voluntad, un profeta fiel.
Samuel: Viene del hebreo y significa, literalmente, “el que es escuchado por Dios”.
Profeta: un profeta es alguien que sostiene haber tenido una experiencia personal de Dios, recibiendo de él la misión de comunicar sus revelaciones y, como consecuencia de ello, habla en su nombre a los seres humanos.
Vemos a nuestro Señor Jesús cumpliendo todos los requisitos para ser un profeta en título, en palabra y obra. El mismo vino del lado de Dios, nos comunicó el evangelio, las buenas nuevas, Él es el profeta definitivo en el sentido de que es la misma Palabra de Dios. Como Samuel fue el responsable de transmitir la Palabra de Dios al pueblo de Israel, también el representante, así Jesucristo que era la misma Palabra, el Verbo de Dios vino a esta tierra y declaró que Él era la fuente de la autoridad.
“Jesús le dijo:… El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”, Juan 14:9
Muchos otros pasajes del Antiguo Testamento tienen declaraciones tales como “vino la palabra del Señor a”, indicando que la fuente del mensaje era Dios y no el profeta. Así también lo hizo nuestro Señor:
“Porque yo no he bajado del cielo para hacer mi propia voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre, que me ha enviado”, Juan 6:38
La segunda gran función de un profeta en la Biblia es lo que la gente comúnmente piensa cuando escucha el término profecía, y es predecir o pronosticar eventos futuros por medio de la revelación divina. Predecir, aunque no es la tarea más común de los profetas, es otra de sus funciones principales. Cuando se habla en nombre de Dios, a veces el mensaje incluye la predicción del futuro.
Jesús predijo el futuro cuando dijo a Sus discípulos “Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día”.
Cumpliéndose como había dicho, Jesús el profeta fiel.
¿Sabías que Jesucristo se dice que es Profeta?
Amén, lo que ha dicho en mi vida se ha cumplido, su palabra es verdadera, muchas veces esperaba que algún profeta se levante para mi vida y me hablare, y así era, pero cuando llegué a nuestra iglesia, conocí mas la Palabra, y ella me hablaba y habla hoy a mi corazón esta profeta mayor, la Palabra que es Cristo, y como se cumplió antes, y manifestó la voluntad del Padre se cumplirá, Él Volverá, el profeta Fiel le dice a su Iglesia regresa a mí, sino será tarde.
“Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos”. 1°Timoteo 4:9