Isaías 41:19 “Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente.”
Reflexión: Les voy a compartir mi reflexión sobre el árbol boj, también conocido como Buxus sempervirens. Este es un arbusto o árbol perennifolio de crecimiento lento, originario de Europa, Asia y África. Es muy valorado en jardinería para setos y topiarias, debido a sus hojas pequeñas y densas. Puede alcanzar entre 5 y 12 metros de altura. Su madera es dura y resistente al frío, y requiere riego moderado, además de exposición al sol, a la brisa o a semisombra.
El boj no aparece con un papel muy importante en la Biblia, ni en muchos relatos como otros árboles de los que ya hemos reflexionado. Sin embargo, tiene un simbolismo dentro de la restauración y la creación de Dios. En Isaías 41:19 se menciona que Dios hará crecer árboles en el desierto, incluyendo el boj.
Esto representa que hay vida donde antes no había nada: es un símbolo de restauración y esperanza. Además, el boj es un árbol que permanece verde en la mayoría de las estaciones del año, lo que nos recuerda que como cristianos debemos tener constancia y fidelidad con Dios.
Otro simbolismo que encuentro en el boj es que es un árbol fácil de podar y moldear. Muchas veces lo vemos en calles transitadas y avenidas, formando figuras hermosas. Esto me lleva a pensar que nosotros también debemos dejar que Dios nos moldee, que Él forme nuestra vida y nuestro corazón conforme a su voluntad.
El boj nos enseña que Dios trae vida en medio del desierto, que nos llama a la constancia en la fe y que quiere moldearnos para reflejar su gloria. Que como jóvenes podamos ser como este árbol: firmes, verdes en fidelidad, y dóciles en las manos del Señor para que Él nos forme según su propósito.