Edificando mi relación en oración y en la Palabra.
En Mateo 7: 24-27 el Señor nos dice que consideremos el construir con prudencia sobre una Roca nos dice para que cuando vengan los vientos no la destruyan.
Cada uno construye sobre un terreno iniciando un cimiento para la edificación. Como mujeres queremos construir sobre nuestra propias ideas, deseos, buscando la felicidad eterna, que no existan grandes cambios de nuestras expectativas. Las mas mayores sabemos que no es así la forma, pues esas expectativas se derrumban con las vivencias en la relación. La palabra nos dice en Lucas 14:28
“Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él ”
Esa torre es su relación con otra persona, puede ser el esposo, los hijos, los hermanos o amigos. Es como construir una casa, esta tiene pasos para seguir y permanezca en el tiempo.
El limpiar un terreno:
se elige se planifica, analiza para alcanzar el bien. En una relación es limpiar el corazón, este tiene que ser escudriñado, mirado hacia adentro cavando dentro de el para ver que hay y sacar lo malo que es el pecado. El Salmista decía en Salmo 119:3 “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos”
Poner los cimientos:
En las casas se ponen cimientos, en los tiempos de los judíos se construía sobre una piedra especial cortada con la que se alineaba la construcción. La palabra dice que no hay otro fundamento que Cristo, quien es la Piedra angular para cualquier relación (Hechos 4:11). Solo en Cristo podemos tener un buen matrimonio, una buena relación con quien amamos.
Poner los fundamentos:
Una buena casa tiene que ser de construcción sólida, de otra manera será mas perecedera, así su fundamentos deben estar bien firmes, generalmente esto es posible si ademas tiene una buena mezcla entre arena y cemento, un buen equilibrio, ademas de un secado en el tiempo en el cual debe ser constantemente regado por agua. Es así que el fundamento de toda relación debe ser de forma equilibrada, regada por las aguas de la Palabra, para así estar bien fundamentada. La Palabra es clara en Efesios 2.20 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular”. El fundamento predicado por los apóstoles el evangelio en nuestras vidas.
Edificar los muros:
Tan bueno tener los fundamentos bien puestos porque van ir sosteniendo ladrillo a ladrillo. Nosotras como mujeres sabias debemos edificar para bien; no mujeres necias y desequilibradas. El mismo Señor nos dice que será muro para su pueblo en Zacarías 2:5. Esos muros son para proteger así como un escudo al guerrero, así como la fe para el cristiano. Nuevamente la Palabra de Dios hace aumenta y afirma la fe. (Efesios 6:16)
Poner la techumbre:
El Techo es aquello que cubre la casa, si hay lluvias lo protege, lo resguarda, este esta por encima de la construcción. En un matrimonio es cubierta por su marido: “Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el salvador del cuerpo” Efesios 5:23. Por eso es importante que el varón este bien fundamentado, y su autoridad en la casa estar clara. Si un varón es perezoso la Biblia dice que su casa en el tiempo quedará en ruina.
La ventanas:
En la palabra existe relación entre los ojos y las ventanas. Con el tiempo los ojos se van velando nos dice Eclesiastes 12:3. No debe ser así con nuestros ojos espirituales estos deben rejuvenecer como dice la palabra 2 Corintios 4:16.
Las puertas:
Los lugares por donde se ingresa o se sale. El Señor es claro que esas puertas no deben dejar de entrar abominación (Deuteronomio 7:26), no dejar entrar rencillas contiendas, a veces nos cuesta, pero es importante para tener una casa limpia.
Y es así que una casa es terminada para seguir hermoseandola con adornos. En la construcción del matrimonio en esa relación de dos, los hijos están alrededor no al medio, sino alrededor.
“Sean nuestros hijos en su juventud como plantíos florecientes, Y nuestras hijas como columnas de esquinas labradas como las de un palacio” Salmo 144:12.
Tan importante que los hijos se acuesten temprano para que el matrimonio tenga tiempo entre ellos.
Edificar una relación necesita de sabiduría, necesita la ayuda del Espiritu Santo de su hermoso y agradable fruto:
“Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre” 1 Timoteo 6:11.
Como mujeres dejemos argumento en contra de la relación, seamos con dominio propio, pasando por alto la ofensa, dando perdón genuino, conduciendo el corazón. Resistamos todo espíritu jezabélico, de astucia, seamos prudentes paremonos sobre buenos fundamentos. Cuidemos con diligencia lo que tenemos, no dejemos entrar zorras, estemos alertas y echemoslas. Se puede edificar una buena construcción con la ayuda del Señor. Amén.