Cavando más profundo…
Clase de Dorcas lEC La Cisterna. Al pinchar la imagen serás llevado a la ministración en vivo.

Rendirse es una acción, que se usa en lo militar o financiero.
Dios nos llama a rendir nuestra naruraleza de orgullo, ensimismada, inseguridades, insatisfacciones, amargura, mal carácter, y otros temas que hemos estudiado en esta serie. Al rendirnos somos libres, levantemos la bandera blanca, así como lo hacen los soldados de un ejército cuando se ven vencidos.
Seamos intencionales y hagamos todo por amor a nuestro Señor y Dueño, Él puso una marca nuestra oreja. Digamos !Ya Señor! ! Me rindo!

Edificar no es fácil y tampoco rápido. una construcción necesita etapas: analizar el terreno, poner los cimientos y montar la estructura. Cristo es nuestro cimiento, El es nuestra piedra principal. Será inútil querer construir nuestra casa, nuestra vida si no tenemos bases firmes en el Señor. Necesitamos leer la Biblia, orar, congregarnos, ser obedientes a su Palabra. Construir nuestro hogar con amor, respeto, sumisión, paciencia, entre otros, son nuestros ladrillos. Así vamos poniendo ladrillo a ladrillo, cada día. Preguntémonos: ¿Edificamos a nuestros esposos con nuestras palabras?
Edifico mi casa para que esté sana espiritualmente? Dios nos ayude.

La amargura es un sentimiento de dolor, pena o tristeza, pensando que hemos sido tratadas injustamente.
Las señales de amargura se reflejan en el rostro, también al hablar. La persona se victimiza y culpa a los demás de su infelicidad. Dios nos llama a centrar nuestros pensamientos, aprender a separar la verdad de la mentira. El Señor nos ayude a quitar toda raiz de amargura de nuestra vida.


La envidia es un sentimiento que experimenta la persona cuando no puede tener para sí algo que otra posee. Empieza cuando nos comparamos con los demás. Este sentimiento es camuflado y no se ve. Los envidiosos no pueden permanecer tranquilos cuando los demás muestran felicidad. También, convierten en necesidad propia lo que otro tiene, quiere o le gusta. Preguntémonos: ¿Por qué no disfruto lo que tiene mi hermana? Si algo que queremos no llega en el momento, es porque no estamos preparados. Si lo necesitamos de verdad Dios nos lo daría. Que la envidia no nos quite la alegría. Amén!



Reflexión: La soberbia es el sentimiento de superioridad y va de la mano con el orgullo. Lo contrario de la soberbia es la humildad. La Biblia dice que el único Alto y Sublime es Dios. Aveces nosotras nos elevamos y pensamos que estamos al nivel de Dios. La persona orgullosa es peor que una necia, así lo dice Proverbios 26:11. Como madres podemos traspasar el orgullo a nuestros hijos con sencillas frases como “No te juntes con el(ella) criticando” o “yo hago las cosas mejor que el(ella)” o “yo cuido mejor a mis hijos”. No olvidemos que el orgullo es abominación para Dios. Que terrible para nosotras pensar que Dios nos mire de lejos. El Señor nos ayude y nos permita sacar todo orgullo de nuestro corazón. !Amén!









Somos ensimismadas cuando el pensamiento está centrado solo en nosotras, lo que nos pasa, lo que no tenemos, etc., esto trae amargura a nuestra vida e impide que veamos la necesidad del que está a nuestro lado.
Jesucristo vino a sacarnos de ese pensamiento equivocado, nos enseña a ser agradecidas y a ver con cordura quienes somos. ¡Qué maravilloso el Señor!.

Muchas veces, nosotros estamos igual que el criado de Eliseo diciendo ¿qué vamos a hacer ahora? Aunque sabemos que el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, no vemos lo espiritual.
El Señor obró poderosamente sobre el ejército asirio, y libró a Eliseo. Por otra parte, en la misma tierra de Dotán, ocurrió la historia de José, donde sus hermanos lo vendieron como esclavo. Él fue atribulado, encarcelado, hasta que llegó lo que Dios tenía preparado para su vida. Entonces podemos ver que no porque pasen cosas aparentemente malas, no está el Señor, sino porque el final es otro, es distinto (Gen.50:2).
El Señor Jesucristo, podría haber llamado legiones de ángeles para que pelearan por Él, pero no lo hizo, porque era necesario que muriera, que cumpliera el propósito determinado por el Padre.
De la misma forma, Dios nos hace pasar por distintas situaciones (pruebas) porque es necesario que Él trabaje en todas las áreas de nuestra vida. Talvez no entendamos hasta que lleguemos al final, pero no temamos el Señor está con nosotros. El Apóstol Pablo dijo “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a lo que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28. Ver ministración

En la actualidad las estadísticas señalan que se practican 4 millones de abortos al año; la Escritura dice que el Señor abomina “las manos derramadoras de sangre inocente.” (Proverbios 6:17b). Entendemos que estamos viviendo los últimos tiempos y que la maldad se ha multiplicado. Sin embargo, en medio de una generación perversa el pueblo del Señor espera la venida de su Redentor. Nahúm 1:15 señala “He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz.”
Dios es bueno y nos llama al arrepentimiento “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” 2° Crónicas 7:14.
El Señor borró a este pueblo de la faz de la tierra y también puede borrar nuestros nombres del “Libro de la Vida” si no nos arrepentimos y perseveramos en la fe de Jesucristo hasta el fin. Ver ministración

Jesús vino a nosotros los que estábamos perdidos, ciegos, destruidos, los que no teníamos esperanza. Vino a darnos salvación.
Estábamos cautivos y nos dio libertad, pero ¿qué estamos haciendo con esa libertad? ¿Le permitimos que haga su obra completa en nuestra mente y corazón? ¿Pueden ver a Jesús con nuestro testimonio? Muchas veces parece que seguimos cautivos a pensamientos equivocados, hablamos con ligereza y no pedimos perdón, murmuramos, pensamos mal del hermano. Dios quiere trabajar en las cosas cotidianas de nuestra vida, en lo que salen de nuestra boca. Que seamos como la hermosa mujer de Proverbios que “Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua.” (Prov. 31:26).
Todos los días estemos cimentados en Cristo Jesús; que abra nuestros ojos para que disfrutemos de la reconciliación que tenemos con el Padre, a través de Él. Ver ministración

Los procesos nos ayudan a crecer, para mostrar a Cristo con su poder. Como crecer en humildad y bajar la altivez. Procesos de fe, en el carácter que nos aferran a Cristo, en las enfermedades conocer Su soberanía para sanarnos o no hacerlo, procesos que nos llevan a decir grandes cosas ha hecho el Señor en nosotras y sentir sus caricias de Buen Padre. Como peleo las batallas de Su pueblo llevándoles en victoria, así hace con nosotras, sus hijas. Así como estuvo Dios con Jonas, asi está con nosotras, nunca nos deja solas.
Por tanto, démosle gloria, doblemos nuestras rodillas con cariño y gratitud a nuestro Salvador crucificado, flagelado, coronado de espinas, mas por amor a nosotros entrego su vida para nosotras las sin esperanza, sin valor alguno Corramos a su presencia. Ver ministración

El trigo es una planta que contiene granos, existen silvestres y cultivados. El trigo para que dé fruto debe morir. Su fruto debe ser procesado, este es pisoteado para sacarle su cascara, otras veces puesto en fuego, molido para que sirva de alimento. Proceso que como cristianos atravesamos, pero la manera como lo hacemos cambia todo, debemos estar dispuestas a dejarlo todo para seguir a Cristo. La iglesia estaba llena de discípulos dispuestos a morir, a perderlo todo. No vivieron para ellos.
El trigo va a la tierra y da fruto, Jesús se compara a trigo que dio su vida por nosotras y gracias a ese sacrificio y a esa muerte nosotras somos salvas. Somos el fruto de ese sacrificio. Señor ayúdanos a morir y dar tus frutos en nuestras vidas.Ver ministración.

La viña, era la casa de Israel, este juicio era para el antiguo pacto, terrible como Dios se alejó de su pueblo, Israel fue sacada, desolada, sus ciudades amuralladas cayeron, estaban desamparados. En el nuevo pacto vino Jesucristo la vid verdadera, la Palabra dice:
“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto”, Juan 15:1-2.
Solo a través de Cristo podemos llevar fruto que permanece, solamente así, porque si hacemos frutos por nosotras mismas, como una buena conducta, no perdurarán porque tampoco serán agradables delante del Señor, por eso debemos cavar más profundo, buscando a Jesucristo para que toda Palabra que venga a nosotras sea tan revelado y nuestras vidas sean transformadas, Cristo viene. Debemos estar pegadas a la vid verdadera, habitando al abrigo del Altísimo, de otro modo uno será tomado y otro dejado. Que corra la savia de la vid verdadera en nosotras, solo a través de Jesucristo permaneceremos. Si no estamos en la vid podemos desviarnos como lo hizo Israel. No nos engañemos, el hombre y la mujer que no de fruto será echado al fuego. Busquemos a Dios y que el Espíritu descienda.Ver ministración.

Es comparable a un árbol que tiene fruto, si no lleva fruto este será cortado dice la Palabra.
Por mucho tiempo podemos caminar en la Iglesia solo por caminar sin conocer verdaderamente al Señor, así no le agradamos, entonces nuestro Alfarero tratara muy profundo, nos tomará en sus manos para formarnos a su voluntad, y si el resultado no es el deseado, entonces nos quebrará y nos hará de nuevo. Este proceso es más doloroso cuando no nos dejamos tratar, cuando queremos retroceder y empezamos a cuestionar. Hermanos ya no hay tiempo de salir del evangelio porque no hay tiempo para volver. Pronto veremos al Señor. Es necesario ser bien formadas para nuestra Salvación. ¿Acaso no puede hacer como quiere el dueño de nuestras vidas con nosotros? El quiere que preservemos hasta el final. Ver ministración.

Cuando el Señor exhorta a su pueblo por haberle dejado y por construir cisternas rotas, agrietadas para ellos mismos, les quiere hacer ver su condición, ellos llevaban una vida alejada del Señor. Su casa, su vida, estaba sin su dueño. Lo cierto, es que una casa así, está descuidada, en los inviernos helada, sin gobierno. Ellos construían sus propias cisternas a su forma, a su modo.
¿Quién gobierna mi casa? ¿Tiene dueño mi casa? ¿A quién le pertenece? La casa es la vida, si no tiene dueño está quebrada, el agua no permanecerá. Si se construyó sin el Señor, esta sin dueño. El Señor dio todo por nosotros. Dejemos gobernar nuestras vidas por El.
Levantemos pañuelos blancos, declarando nuestra rendición, digamos: gobierna mi casa por favor. Podemos ser casas que tienen por dueño a Jesucristo, el Buen Pastor y ser guiadas por El en la construcción de nuestras casas, asi las aguas no se saldrán de nuestras vidas, no es suficiente que yo la construya, es necesario que Dios edifique nuestra casa, que la gobierne. Solo asi podemos disfrutar, podremos estar confiadas, porque nuestra vida estará sobre la piedra angular, el cimiento estable. Que nos rindamos, para que el Señor tome gobiernos y ya no tengamos grietas. Ver ministración
ACERCA DE
El Señor nos anima a cavar mas profundo si queremos ser usadas.
Contenido
El buen pastor y su rebaño
Pastor Aldo Benelli
Dorcas lEC La Cisterna
Pastora Eliana Santander
Dorcas en casa
Programa día martes
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