Restaurando altares
Entonces un hombre de Belén de Judá, llamado Elimélec, se fue a vivir por algún tiempo al país de Moab. Con él fueron también su esposa Noemí y sus dos hijos, Mahlón y Quilión […] Pero sucedió que murió Elimélec […] murieron también Mahlón y Quilión, y Noemí se encontró desamparada, sin hijos y sin marido.
Rut 1: 1-5
Ese hombre murió lejos de casa. ¿Sabe lo que significa hoy morir lejos de casa? Es estar sin el Señor. Si usted está apartado, lejos de casa pues está sin cobertura. Dios no permita que le alcance la muerte estando lejos de casa, sin la cobertura del Señor porque se irá al infierno.
Su mujer Noemí quedó ahí en Moab. ¿Qué hacía ahí en ese lugar de idolatría? Una mala decisión como familia le llevó a perder a su esposo, a perder a sus hijos. Todo el entorno que allá los rodeaba fue de mal en peor.
Preguntémonos en este tiempo en que la venida del Señor se acerca, cuando va todo de mal en peor, ¿Estamos en tiempo de tomar malas decisiones? ¿Usted cree que tenemos el tiempo que tuvimos antes, de hacer, de ir para allá y correr para el lado que se nos antoje? No estamos en ese tiempo, hermano no lo estamos; es peligroso, es el tiempo donde la iglesia va a volar. Dios espera que cuando Él llame a la Iglesia todos estemos en la casa de Jehová. Si Cristo viene, será terrible que aquel amamos, que ha escuchado el llamado tantas veces no vuele.
Hermano, la vida sin Jesús es un sufrimiento eterno. ¿Qué será de los míos que no conocen a Dios? Qué terrible morir lejos de Dios. Somos como la flor, en la mañana estamos y en la tarde ya no.
Un dolor grande en Noemí en un lugar lejano, idolatría. Pero cuando escuchó que en Belén había pan ella quiso volver. Rut ánimo a Noemí, le acompaño en el camino y le dijo: “Tu Dios será mi Dios”. Le dijo: vamos. Hermano, vuelve a Belén, a la casa de pan; si partes te irás con Dios.
Si estás apartado, vuelve, deja la idolatría, el pecado, sal del lugar donde estás y vuélvete al Señor. Jesucristo tomará a la novia, Él es la Palabra, es el pan. Cuando Noemí volvió encontró que Rut conoció a su Redentor. Con la fuerza que le queda vuelva a su Salvador, gima con su corazón en la casa de oración, vuelva a la iglesia, afirme su corazón. Como Rut ayude en el clamor a su hermana, aliente a seguir hacía la casa de oración.
Hermano congregate, no caigas lejos. Con todas tus fuerzas ven al Salvador, Jesucristo. Amén.
Fue una vigilia de mucha bendición, hubieron oportunidades de nuestros hermanos de la misión Evangélica de Cristo, desde Tierras Blancas, San Ramón, junto a las voces del grupo Olam y de aquí en La Cisterna.