” Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscare; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela en tierra seca y árida en donde no hay aguas.” Salmo 63:1.
¿Cuantos deseamos la verdad?
Cuando Dios creo al hombre, lo creo perfecto, tenía comunicación directa con él, Dios descendia al huerto y conversaba cara a cara con Adan y Eva, teniendo dialogo continuo con ellos, Hasta que el enemigo interpone su mano, y hace que el hombre peque y hace que el hombre pierda la comunicación con Dios. Desde entonces Dios se comunicaba través de algunos hombres para que transmitieran su voluntad, el mensaje hacia la humanidad.
No todos conocían la verdad, ni el poder de Dios, solo cierta familia del linaje de Adan permaneció en la verdad de Dios.
Pero un día llega Cristo, la verdad absoluta, no todos le creyeron, pero si muchos le seguían, no todos entendían la verdad pero aun así le seguían, se enojaba porque no entendían que era Dios quien caminaba con ellos, pero estando a punto de morir fue capaz de perdonar a toda la humanidad diciendo al Padre: “Perdonales porque no saben lo que hacen”, refiriéndose no solo a los que estaban ahí, si no que también por todos los que vendríamos mas adelante, pidió perdón sabiendo que la humanidad no entendería lo que Él estaba haciendo en el calvario de la cruz, pero si muchos mas lo entenderán y muchos hoy en día solo conocen a Jesús como aquel que murió en la cruz o como un simple Santo, pero cuántos en realidad conocen que ÉL es la verdad, cuantos entienden que Jesús es la verdad, y por eso fue necesario que muriera.
No fue un pecador más, no, Él no cometió pecado, pero tuvo que morir en aquella cruz para que los que venían entendieran que la verdad solo se encuentra en Jesús.
¿Cuantos buscamos al Señor de madrugada?, pero ¿de corazón? debe ser un deseo de verdad, no porque sea un compromiso con la iglesia, si no que de verdad lo anhelemos, cuanto le anhela con la carne, pero esta carne desea otras cosas en vez de la verdad de Dios. Jesús es el camino, la verdad y la vida, y todo fue creado por Él y para Él, en el principio era el verbo, el verbo era con Dios y el verbo era Dios. ¿Estamos deseando de la verdad?¿O estamos buscando otras cosas y llenando nuestros corazones de cosas pasajeras? Los hijos, la casa, el dinero.
Debemos desear como prioridad la verdad de Dios, los días que no asistimos al culto tiene que haber una adoración constante en nuestro corazón también.
Desear de la verdad no es solo leer la biblia de vez en cuando si no que es tener una plena comunicación con Dios, guardar el respeto que se merece cuando estamos delante de su presencia. Cuando nos congregamos la verdad se nos es revelada, y desde pequeños se nos enseño e impartió esta verdad, para que el día de mañana nosotros también entreguemos esta verdad, sin engaños, a nuestras próximas generaciones si Cristo no viene antes.
Nuestra iglesia debe anhelar y desear de la verdad, aunque los tiempos vayan cambiando, no debemos mezclarnos con el mundo y tampoco seguir falsas doctrinas.
Debemos desear la verdad, solo la verdad y nada más, sin levaduras.
Debemos tener la verdad, y usted ¿Tiene la verdad en su corazón?