La palabra quebrantado en el diccionario RAE; se define como adjetivo. Algo roto, algo dolorido. En el diccionario etimológico: deriva del latín vulgar, “crepantare” o “crepare” que puede traducirse como rasgarse o crujir.
Un corazón quebrantado es un corazón partido, rasgado, herido con dolor. cuando hablamos de “crujir” se entiende que el corazón ha sido golpeado por las situaciones.
El mundo habla de personas destrozadas para las personas quebrantadas, que han soportado experiencias de vida o situaciones que pueden estar viviendo como problemas económicos, heridas emocionales, traumas o abusos, enfermedades, entre otros que han dañado su sentido de seguridad y capacidad de confiar.
Podemos ver en ellas algunas de estas características:
falta de confianza en alguien más
Aislamiento y encierro personal
Problemas de ira (se enojan con rapidez).
Ansiedad y depresión.
Ministración:
Las personas con un corazón quebrantado tienen la capacidad de ponerse máscaras, cuando hablan con profundidad nos hacen ver que su herida sigue abierta.
Hay que tener cuidado porque espíritus demoniacos pueden tomar el control en esas situaciones de forma peligrosa. La depresión, la ansiedad son puertas abiertas diabólicas.
Pero si el Hijo de Dios nos liberta, seremos verdaderamente libres, un corazón herido necesita sanarse. Debemos pedir ayuda, consejo, oración por que en ese estado es difícil ver lo que estamos viviendo. Y no darle lugar al enemigo de nuestras almas.
La Biblia dice: “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar la libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel” Isaias 61: 1.
Recordemos a la mujer encorvada y a la mujer del flujo de sangre ¿Cómo deben haber estado emocionalmente? ellas pasaron por situaciones difíciles, complicadas no solo un tiempo sino una vida, quebrantadas en sus emociones y sus cuerpos físicos. Ambas fueron donde Jesús, recibieron respuesta y cuidado.
Tenemos que aceptar el plan y el propósito de Dios en nuestras vidas, Él viene primero al corazón que está herido, no olvidemos nada pasa si Dios no lo permite, nuestro Dios es soberano. El corazón enfermo algunas veces no comprende esta verdad: todo está bajo el dominio del Señor.
¿Por qué hay un corazón quebrantado?
Porque sacamos la mirada del Señor, del que dijo que estaría siempre con nosotros. El salmista dijo en el día que temo, en ti yo confío.
El enemigo es malo, amedrentar con las situaciones que vivimos, pero Cristo padeció por nosotros, Él llevó nuestras enfermedades, rebeliones todo lo que estaba en contra se lo llevó, tenemos que aprender a pararnos en esa verdad.
Es importante tener una palabra de Dios, saber usar la espada de la Palabra para las acechanzas del enemigo. Identificar la relación de nuestro quebrantamiento con alguna idolatría, ¿Qué estamos pensando de Dios?, ¿Qué concepto tenemos de nosotras mismas? ¿Dónde está nuestra fe? Necesitamos muchas veces podas como los árboles, Él pueda sacar lo que nos debilita, corte lo que nos conviene. Es necesario algunas heridas, porque Dios quién las provoca también las sana. Él es poderoso y puede enderezar nuestras ideas torcidas, pensamientos enfermos, Él lo hace. Confiemos, tengamos fe, Su palabra es fiel y verdadera.