Corazón estrecho

Según la definición de la RAE, “estrecho” puede calificar algo
que es poco ancho, también se usa en términos geográficos,
en el vestir, usamos termino “ajustado” o “apretado”.
Además, se utiliza para aludir una relación muy cercana.
Un individuo de mente cerrada suele calificarse como
“estrecho de mente”. Se dice de alguien rígido, austero,
exacto, apocado y miserable.
Existe un concepto de pensamiento rígido, que se refiere a la
incapacidad de adaptarse a la información nueva de su
entorno.
Según el diccionario etimológico deriva del latín “estrictus”,
que puede traducirse como “atado con fuerzas” o “ceñido”.
Características:

  • No tiene libertad de movimiento: está limitado por las
    ataduras.
  • No logra disfrutar: está incomodo, es torpe en su actuar.
  • Su campo visual es muy reducido: no logra ver más allá
    de lo evidente.
  • Es limitado en sus relaciones: generalmente es alguien
    ensimismado.
  • No tiene proyecciones: tiene una disminución o perdida
    de la conexión con lo que importa, toma distancia.
    Ministración
    La Biblia dice: “No estáis estrechos en nosotros, pero sí sois
    estrechos en vuestro propio corazón” 2 corintios 6: 12.

Los pensamientos rígidos tienen que ver con “yo soy
cuadrada, no me saquen de aquí porque yo pienso así,” El
Señor quiere romper esta rigidez, porque no logramos ver
que lo que se está moviendo.
Los corintos no aceptaban el apostolado que Pablo tenía, ni la
forma en que él tenía de ministrar los corazones. La iglesia
de los corintios tenía muchos dones, pero también desorden.
Pablo les dice a los hermanos de corintios “vean lo que Cristo
hizo conmigo, como hemos sido atribulados, pero no estamos
destruidos. Fui antes perseguidor y ahora soy su hermano”.
Un testimonio de un corazón estrecho, pero que fue
tremendamente transformado.
Razonamos, pero no podemos salir de nuestra perspectiva
limitada. Somos estrechos de mente cuando no
escudriñamos las Escrituras, y no permitimos que la palabra
del Señor, a través del Espíritu Santo, rompa nuestro molde.
En la parábola del hijo prodigo, el hermano que se quedó en
casa también tenía un corazón estrecho. A pesar de que
tenía el amor del Padre, no pudo ver más allá de su propia
perspectiva limitada. Su mente estaba restringida por la falta
de comprensión y empatía hacia su hermano perdido.
Así es un corazón estrecho no puede ver la grandeza del
Señor ni comprender su amor inmenso. Sino que tiene una
mala actitud, es un corazón con muy pequeña o reprimida
visión.
El enemigo trabaja para estrechar nuestra mente,
haciéndonos ver solo lo que queremos y escuchar lo que

queremos escuchar. Debemos romper esas ataduras y
ampliar nuestra manera de pensar.
Debemos pedirle al señor que nos ayude a no tener una
mente tan estrecha, El apóstol Pablo daba gracias y se
gozaba en la predicación, no tenía una mente estrecha, Dios
usa a quién quiere y como quiere, una cosa es la salvación y
otra es el trato de Dios y usa hasta las piedras para salvar
vidas.
En la oración de Jabes: 1 crónicas 4: 10, Jabes invocó al
Dios de Israel, pidiendo bendición y que ensanchara su
territorio. Esto no solo se refiere a la expansión física, sino
también a la capacidad de ver más allá y entender lo que
Dios tiene para cada uno de nosotros. Así como Jabes
debemos pedirle al Señor que nos ayude a ver lo que no
vemos, a entender lo que no entendemos y a transformar
nuestro corazón. Él cambia planes, y debemos estar
dispuestos a aceptarlos.
Así como Pablo experimento una transformación asombrosa,
también podemos abrir nuestros corazones y permitir que la
verdad y el amor de Dios nos libere de la estrechez mental.
Que podamos ver más allá de nuestras limitaciones y
experimentar la plenitud que Dios tiene para nosotros.

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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