¿Cómo está mi corazón?
Conocemos que el corazón es un centro de mando que al
estar latiendo lleva nutrientes a los órganos del cuerpo,
permite el funcionamiento de estos, sin embargo, cuando deja
de latir no hay más vida. Nosotros hablaremos, no de un
corazón físico, sino que uno espiritual y para Dios es muy
importante, y se encuentra en el centro de las emociones y de
nuestros pensamientos; de él emanan muchas cosas.
La biblia dice que es:
engañoso más que todas las cosas
tiene sus propios caminos
le gusta engañar por que tiene sus propios
pensamientos, sus propias ideas (Proverbios 23: 7)
es el centro de lo que somos.
El corazón ama, odia, se turba, se confabula con las
emociones, pensamientos y con la carne. Hay una lucha
constante, diaria, si hay algo que no está bien en nuestro
corazón el pensamiento lo sabe y la carne se da cuenta.
“Del buen tesoro del corazón salen buenas cosas y del mal
tesoro del corazón salen cosas malas”. Si el Espíritu Santo
mora en nosotros, sus obras serán manifiestas, de lo contrario
las obras serán carnales.
La biblia habla de algunos tipos de corazón:
Conformes al corazón de Dios; como el rey David quien vio
su pecado y se arrepintió en el mismo momento.
Corazones de piedra, duros de entendimiento y el Señor
debe quebrantarlos para volverlos de carne.
Corazones de carne, dispuestos al trato del Señor.
Corazones alegres
Corazones limpios (esos son bienaventurados)
Corazones sencillos
Un corazón entendido busca la sabiduría más la boca de los
necios se alimenta de necedades (proverbios 15), hablamos
con ligereza. Debemos considerar preguntándonos
¿estará bien esto?
¿qué es lo que tengo que hacer en esta situación?
¿qué dice la escritura sobre esto?
Según la RAE una persona entendida es una persona sabia,
docta, perito, que tiene un amplio significado. Según el
hebreo significa: cercano, prudente, comprendido, capaz, que
poner atención, que sabe discernir, actuar sabiamente,
indagar, entre otros.
Con la sabiduría del Señor podemos entender, comprender lo
que no entendemos.
Salomón dijo al Señor: “dad pues a tu siervo un corazón
entendido, para juzgar a tu pueblo y para discernir entre lo
bueno y lo malo”. Otros ejemplos de corazones entendidos
fueron Ester cuando tuvo que presentarse con Mardoqueo.
Abigail cuando pidió por la vida de esposo Nabal y sus siervos
ante David.
Ministración:
La palabra dice:
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él
mana la vida”, Proverbios 4:23. “Hay caminos que al hombre
le parecen derecho, pero al final, es camino de muerte”,
proverbios 14:12.
Habitamos en un cuerpo, y este se enferma. Ahí en medio del
alma está el corazón, este constantemente se queja,
provocando una batalla campal entre las emociones y la
verdad de Dios, una batalla del corazón, no contra las
potestades. Podemos recordar la película “intensamente”, está
gráfica como las emociones están dentro del corazón y como
este mueve el actuar de cada uno, se refleja aún en el rostro.
Los padres que no están presentes en la vida de sus hijos
producen en ellos malas emociones: ansiedad, ira, fastidio,
cansancio y otras. Muchos padres no se han querido gobernar,
es difícil lo puedan hacer con sus hijos, porque no serán
ejemplo, su corazón endurecido hará que solo se imponga
sobre sus hijos diciendo: “yo soy el papá”, “yo mando”, esto
es incorrecto. Los pequeños en la adolescencia empiezan a
endurecerse.
La Biblia habla de la sabiduría de la mujer sabia, una mujer
entendida que busca considera y edifica su vida, su casa
primero, ella misma, su ser y su manera de pensar de
analizar. Cuando hablamos con ligereza con necedad estamos
errando.
Cuando el tío de Ester le dijo: Ester quizás para esta hora has
llegado y ella le dijo a su tío “recuerda que también eres judío
a ti también te mataran…” Ella no cuestiona, manda a todos a
ayunar. Ella se paró en fe y cordura en su corazón como María
y Abigail mujeres con entendimiento. Paso todas las
decisiones por su mente, no por las emociones, se dejó
gobernar por la verdad, Abigail fue a hablar con el rey David
para que no tomara contienda contra su esposo.
¿Es nuestro corazón entendido?
Tenemos estos ejemplos de mujeres con corazones tan lindos.
Que el Señor nos ayude para que no dejemos de pelear en la
batalla, sino sigamos avanzando para crecer, que el corazón
sea entendido para también ayudar a nuestros hermanos con
los dones.