La definición del diccionario de la lengua española; discreción
es: sensatez para formar juicio y tacto para hablar u obrar.
Según diccionario vocabulary.com; discreción; se remonta al
verbo latino “discernere” que implica: separar, discernir; del
prefijo dis: fuera, lejo. Cernir: separar, tamizar.
Si usas la discreción tamizas lo que no es desagradable
conservando lo bueno. Sinónimos de esta definición son:
*Libertad de elección: El poder de tomar decisiones libres sin
restricciones.
*Libertad de actuar o juzgar por sí mismo.
*Rasgo de juzgar sabia y objetivamente (discernimiento).
*Saber cómo evitar la vergüenza o la angustia (prudencia).
*Gusto refinado, tacto (delicadeza).
Una persona discreta habla o se comporta con prudencia y
reserva, sin divulgar secretos o confidencia, no se entromete
en asuntos ajenos de manera impertinente.
Características:
Mesurada para hablar y actuar (cuidadosa y controlada), no
llama la atención por su aspecto, sus actos o declaraciones,
no es grandilocuente (uso de lenguaje complicado)
No es extravagante, pasa inadvertido, no participa en críticas,
es observador, no cuenta secreto, solicita permiso para dar un
consejo, utiliza lenguaje correcto.
Permite a los demás expresarse, y los escucha con atención,
no comparte información de otro sin pedir permiso, lo mismo
para los objetos y acciones.
Puede usarse de manera peyorativa para menoscabar (mirar
en menos) algo o alguien que no se destaca.
Ministración:
La Biblia dice; “sean pocas tus palabras, pero usa sabiduría”,
(Eclesiastés 5:2, Proverbios 17:27). el hablar pausado e ir
pensando lo que se va diciendo es un actuar discreto, y tiene
que ver con la cautela. La discreción debemos aplicar en
nuestra vida diaria, tomar ciertos resguardos siendo
cuidadosas, como mujeres cristianas tenemos que ser
reservadas, tener tacto y fineza para decir, pero también para
hacer las cosas es muy importante. Sin embargo, no debemos
omitir el decir que lago que es incorrecto c,uando es
necesario.
Una mujer discreta es mesurada, no llama la atención por su
aspecto físico, actos, y/o declaraciones.
¿A veces es necesario decirlo todo? En la carta de Tito 2: 3-8
dice: que las ancianas sean sobrias, serias, prudentes
(discreción). Decir todo, mostrar todo, usar todo, ponerme
todo. Por falta de discreción podemos provocar vergüenza o
angustia. Muchas veces cuando nos preguntan como estamos,
decimos todo lo que nos pasa, y nos ensimismamos. La
discreción en este caso nos hace ser mesuradas en nuestro
hablar, a ser consideradas con la persona con quien
conversamos. A veces esa pregunta es solo por cordialidad,
pero muchas veces hemos caído en evidencia, porque
podemos caer en la exageración provocando angustia, peso
en el otro.
Proverbio 11:22 “Como zarcillo de oro en el hocico de un
cerdo es la mujer hermosa y apartada de razón” tiene que ver
con las mujeres indiscretas, poco sabias, poco prudentes,
damos demasiados detalles de nosotras, eso no es necesario
siempre.
¿De qué formas podemos ser imprudentes/indiscretas?
Contar intimidades podemos provocar y quedar en
vergüenza.
Cuando contamos algo solo por decir, eso pasa a ser
indiscreción.
Pero cuando contamos algo con el propósito de ser ayudadas
es ser discreto/prudente.
Nosotras las mujeres somos emocionales, al saber de un
hecho quisiéramos ayudar, o bendecir, hay formas para
hacerlo. El Señor es ordenado y es a su forma de hacerlo.
Debemos basarnos en la verdad con ayuda del Espíritu de
Dios ayudándonos a discernir.
Debemos tener cuidado con tener una falsa imagen
/representación porque poder ser ocasión de pecado.
Debemos ser discretas/prudentes en la forma de vestirnos,
porque perdemos la delicadeza, la fineza. Debemos considerar
el momento, el lugar, si es de día o de noche, incluso nuestro
entorno social.
En la Biblia dice: “Y que vuestro adorno no sea externo:
peinados ostentosos, de adornos de oro o vestidos lujosos” 1
Pedro: 3. Pedro nos dice que no seamos ostentosas, no
busquemos impresionar. Debemos ser tratadas de adentro
hacia afuera, para que la fineza y hablar sea natural de un
corazón tratado por el Señor.
Proverbios 8:12 “yo, la sabiduría, habito con la cordura, y
hallo la ciencia de los consejos”. La cordura tiene que ver con
ser cuerdas, con el pensar de nuestros dichos y acciones. En
ocasiones no nos comportamos con cordura/discreción,
porque no hay un razonar detrás de lo que decimos o
hacemos y provocamos tanto daño en otros como la envidia.
El rey Nabudoconosor hablo sin razonar de lo que tenía en sus
riquezas, se volvió loco, pero después reconoció al Dios
Sempiterno.
La Biblia dice en las cartas pastorales: “Digo, pues, por la
gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros,
que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener,
sino que piense en sí con cordura, conforme a la medida de fe
que Dios repartió a cada uno”. Romanos 12:3. Hace referencia
que debemos pensar en nosotros mismos con cordura de
quienes somos, pero también del Dios a quién servimos.
La imprudencia esta enlazado con el orgullo, las lecciones del
Señor son con amor: son para edificar, no para dañar porque
el Señor nos va adiestrando para nuestro llamado a servir.
En discreción debemos juzgar la situación no a las personas,
debemos limpiar la idea, para hacer la diferencia y no hacerlo
personal.