La palabra “apocado” tiene 2 enfoques diferentes pero
que se unen entre sí.
1º Según la RAE “apocado” tiene que ver con poco
ánimo, vil o de baja condición. En la Biblia, en Isaías
35: 4-6, Dios expresa: “Decid a los de corazón
apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro
Dios viene con retribución, con pago: Dios mismo
vendrá, y os salvará”. En este caso el vocablo se
vincula al abatimiento y el desánimo. Para los
creyentes, Dios les está diciendo que no deben temer
y que tienen que ser fuertes.
2º En el contexto bíblico, y según la etimología se
remonta al latín “apocatus” que significa retirado o
apartado. Esta palabra se utiliza para describir a
alguien que se siente inseguro, tímido o temeroso. En
griego, la palabra “cobarde” implica temor y timidez.
Una persona cobarde carece de valor para hacer cosas
difíciles, peligrosa o desagradables, haciendo todo lo
posible para salvarse a sí misma.
Características de un corazón apocado son: tristeza
(por una situación vivida), frustración (lucha con el
corazón no realizada), falta de propósito (no lograr
ver más allá, mirada limitada) y desesperanza.
Ministración:
Una persona con un corazón apocado es idolatra,
orgulloso, ensimismada, es una persona cobarde y
“los cobarde no heredaran el reino de los cielos”.
Debemos preguntarle al Señor ¿Cómo te gusta que
caminemos en los momentos más difíciles? En los
momentos más duros es cuando debemos caminar,
cuando el desánimo está presente, es fundamental
poner la mirada en el Señor, de otra manera entra una
cobardía, es un cansancio extremo, no tiene que ver
con lo físico, tiene que ver con algo mental-espiritual.
En las congregaciones hermanos buscan ministerios y
hay frustración en ellos al no obtenerlo, también
pensamientos herrados, estos hace mal, el Señor nos
ayude, debemos mantener nuestros ojos puestos en
Él, que nuestro corazón deje de estar turbado, infiel.
Cuando en Cristo hay propósitos eternos la esperanza
de la eternidad debe animarnos.
Nos cuesta asumir la condición de soldado, cuando
somos hijos. ¿Quién es el que va al frente en el
ejército de Jehová?, tenemos que entender eso.
Pablo le dijo a Timoteo “se valiente y esforzado” como
a Josué, a Gedeón el Señor le dice varón “valiente y
esforzado” él no fue un varón de guerra, se miraba
porque tenía un corazón apocado.
Debemos poner al Señor como prioridad, a pesar de
que nos cuesta. A Cristo le costó la vida se despojó de
la pleitesía, de su trono, su realeza, comodidad.
Preguntémonos: ¿Nosotros porque no lo hacemos?
nos cuesta entender el evangelio. Tenemos que salir
de este corazón apocado, tan ensimismado, tan débil,
frustrado, debemos romper esquemas.
En 1 de tesalonicenses 5 : 14- 16, Pablo nos insta a
amonestar a los ociosos, alentar a los de poco ánimo
y sostener a los débiles. También nos llama a hacer
siempre lo bueno unos para con otros y para con
todos. Y así estar siempre gozosos.
No permitamos que el corazón nos traicione. Que el
Señor nos ayude a poner nuestra mirada en Él, a
resistir los dardos del enemigo y a despojarnos de
toda vileza. Vistámonos de Cristo y busquemos la
fortaleza que solo Él puede dar.