Consejería: Pastora María Marchant

Pastora de la Iglesia de Nocedal y Pirque de nuestra misión Evangélica de Cristo, esposa de nuestro Pastor Presbítero Iván Quezada, madre de tres hijas, abuela de dos nietas.

Cuando tenía un año de edad, producto de una enfermedad, mis padres conocieron al Señor, desde entonces que permanezco en la casa del Señor.

Jamás me arrepentiré de la vida que he vivido en el Señor, ni las cosas que aún estoy viviendo en el evangelio.

Espero que el Señor nos ayude a llegar a la meta, la cual es llegar al Reino de los Cielos, todo en esta vida es pasajero, pero para nosotros lo más grande es llegar al Reino, trabajar bajo Su mano, sin apartarnos.

¿Cómo buscamos al Señor en este tiempo? ¿Como nos preparamos? Estábamos acostumbrados a estar en los cultos, a los trabajos fuera y dentro de la Iglesia, congregados en multitud, pero el templo somos nosotras, independientemente de cuantos estén a nuestro alrededor, somos nosotras quienes nos debemos preparar para poder llegar al encuentro del Señor.

Debemos tener un devocional diario, tener nuestro culto racional, andar en la presencia del Señor todo el día, en diferentes áreas de nuestra vida. Cuando nos avisan que paso algo con algún miembro de la congregación debemos ir en oración y doblar nuestras rodillas. A veces podemos decaer en el ánimo, echamos de menos el congregarnos en multitud, el abrazarnos, conversar, jugar, todo lo que hacemos en la casa del Señor, lo echamos de menos sobre todo a nuestros hermanos, pero tenemos que tener mentalidad del Reino.

Nuestras hermanas que vienen llegando a la iglesia, se sienten más tristes por que se estaban habituando a los servicios, pero hoy a través de vía online podemos ver los cultos, las clases de Dorcas. Yo insto a mis Dorcas a danzar, a buscar la presencia del Señor en su casa.

Un día una pequeña de diez días de nacida de nuestra congregación estaba muy grave en el hospital, por lo cual estuvimos en cadena de oración durante la noche y recibimos una llamada, una bendición de una Hermana de Chillán quien nos dijo que “El Señor me transportó hasta el hospital donde estaba la pequeña y me hizo ungir su guatita y en eso su estómago hizo como una explosión y en ese momento Dios me tomó en danza la cual no podía parar”. Nosotras somos el templo, nosotras debemos recibir la gloria de Dios, recibir la revelación de El en nuestras vidas, debemos saber cuándo Dios está sobre nuestra vida, cuando nos está respaldando, sentir cuando el Espíritu de Dios llena nuestra oración afirmando que Él esta ahí.

Cuando estamos conectados con Dios en el Espíritu, podemos llegar a muchas partes no mirándonos, no físicamente, si no que en el mismo Espíritu, esto es lo que quiere Dios de la iglesia en este tiempo. Hoy más que nunca somos nosotros el templo, nos acostumbramos a cobijarnos entre todos y no hemos tenido nuestra comunión con el Señor solas, Dios trata con cada una de nosotras en diferentes maneras, esta forma se había perdido en la Iglesia, estábamos acostumbrados a salir todos juntos a diferentes lugares, gozarnos todas juntas, nos gozábamos por lo que la hermana de al lado sintió, de lo que Dios le reveló, ¿pero qué pasaba con nosotras?

Hoy somos el templo andando, hoy somos antorchas encendidas, debemos ayudar a nuestros vecinos, entregar Palabra, nuestro corazón es el templo que debe estar encendido, pendiente de lo que Dios quiere hacer con nosotros, nuestros hermanos, con nuestra familia, saber cuándo alguien lejos está mal, como en el tiempo antiguo, ellos no tenían educación pero si tenían la gloria de Dios en su corazón, lo sentían cuando algo estaba pasando. Puedo recordar a nuestro Pastor Florentino Martínez cuando un día estaba en su casa y Dios le mostró a donde había necesidad, el pidió a su esposa que preparara una bolsa y fue donde Dios le había mostrado.

Es bueno aprender, el educarnos en el Señor, la iglesia hace un año atrás tenía mucho conocimiento, pero poca comunión con el Espíritu no había un mover de Dios, pero hoy en nuestra casa encerrados podemos ver la revelación de Dios, El nos muestra la condición en que estamos y en la que están los demás porque estamos utilizando lo que Dios quería, El Templo que es nuestro corazón.

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close