Mateo 6:33 nos dice: “Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Justicia viene del hebreo “tsedeq” que significa justicia, rectitud. La justicia es la aplicación de la ley, en cada situación y ámbito de la vida en el reino. La ley, que es Su Palabra dada conocer a los hombre, establece la manera de forma clara todo lo que está permitido hacer y lo que no, a fin que todos los que viven bajo el régimen del Rey sepan como comportarse y a que atenerse. Características de la Justicia de Dios: “Dios no puede ser burlado: pues todo lo que hombre sembrare, eso también segará” Gálatas 6:7. La ley establece que cada uno es responsable de sus acciones y Dios pagará a cada uno conforme a sus obras (Romanos 2:6-8). El alma que pecare esa morirá dice su Palabra. Dios no nos ha dejado desprovisto del conocimiento de sus leyes para nuestro bien como personas que vivimos en su reino. Dios dio su ley primero en el edén. En Génesis 2:16-17, Dios le da a Adán la siguiente instrucción:
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”
Esta orden subraya la libertad que Adán tenía en el Jardín del Edén, sólo el fruto de un árbol estaba prohibido, ¿si hubiera confesado su pecado en lugar de encubrirlo hubiera encontrado perdón?
Luego de ser sacados de Egipto, el pueblo de Dios recibió las leyes de Moisés en Deuteronomio 4:5-8. Estas son la base de toda ley en el reino de los hombres. Dios les encomienda guardarlas, estas leyes les hacen sabios.
Cuando alguien infringía las leyes debía ser aplicada la justicia, está determinaba el castigo. Sodoma y Gomorra fueron ciudades destruidas. la gente que apoyo y participo con Core fue tragada por la tierra. Así es la justicia de Dios, estos hechos son muestras que sirven de advertencia porque Dios no puede ser burlado.
Su justicia es firme que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación, pero también Dios se describe como misericordioso, clemente, lento para la ira y abundante en amor y fidelidad y nos la oportunidad de arrepentirnos si cometemos pecado, si tenemos un corazón quebrantado en Su presencia, y podemos estar delante del trono de la gracia debido a que tenemos a Jesucristo como nuestro Salvador, Redentor, que vino y pagó por nuestros pecados para así alcanzar misericordia y perdón. Sin embargo tenemos ejemplo en la Palabra cuando se otorga perdón y no es borrada la consecuencia de pecado, el caso del Rey David cuando pecó con Betsabé, esto nos enseña que sufriremos las consecuencias de nuestras acciones.
Como ciudadanos del reino debemos buscar el perdón de Dios, El Rey, mientras pueda ser hallado, David mientras no busco el perdón de Dios sufrió su cuerpo y su alma, dice: “Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día.” Salmo 23:3. Aquí un ejemplo para conocer la Justicia de Dios, entre Dios y los hombres.
¿Cómo es la justicia entre los integrantes del reino?
La palabra dice que debe ser en términos de perdón, amor, misericordia, compasión, negación, fe, y no en venganza, violencia:
Seremos medidos con la misma vara que medimos.
“Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra” (Mateo 5:39)
Esto no implica soportar el abuso sino demostrar el carácter de Cristo, dar el mismo perdón que dio, dejando la venganza y confiando en Dios. La parábola de los dos deudores (Mateo 18: 23-35) nos enseña acerca de dar perdón y misericordia. El rey que representa a Dios, quien es justo y misericordioso perdona a un primer siervo una cantidad de dinero impagable, sin embargo este siervo después de ser perdonado encuentra a otro siervo que le debía, pero una cantidad mucho menor y decide no perdonarle para llevarle a la cárcel. El rey al enterarse manda llamar al primer siervo y le reprende por su falta de misericordia. Jesucristo enseña que así hará nuestro Padre celestial con aquellos que no perdonan a sus hermanos. Debemos aprender de la Palabra y ser imitadores de Jesucristo, quien dijo en la cruz “Padre perdónales porque no saben lo hacen” (Lucas 23:34)
La justicia de Dios parte en el Amor por su creación. Si queremos que se haga justicia consideremos lo que dice Santiago 2:12-13
“Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad. Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio”
No es que el culpable sea considerado inocente porque Dios no pasa por alto su justicia, sino Dios en su misericordia designara tiempo para arrepentimiento, Dios se duele del castigo sin embargo es Justo. En la ley mosaica se mencionan fiestas en el pueblo para que ellos reflexionen sobre sus pecados y busquen el perdón de Dios, una de ellas el “día de la expiación” otra el año del Jubileo, en éstas se necesitaban sacerdotes, sacrificios pero eso ya no es así ahora, porque los hijos de Dios son justificados por medio de Jesucristo. Así cuando nos sintamos ofendidos, demos tiempo para el arrepentimiento, para interceder por quien nos causado mal, Jesucristo intercede por nosotros, y nuestro deber es también perdonar, amar, vivir en paz si está en nuestras manos.
No sea que nosotros también seamos encarcelados, atados y afectemos a nuestras familias.
Compartimos Imágenes de este hermoso culto de día miércoles.
























