¿Cómo dirijo mi corazón?

“porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” Mateo 6:21

Dirigir: Es que alguna cosa vaya hacia una dirección determinada, pero sin desviarse. Enderezar, guiar, orientar, dirigir.

Corazón: el órgano del cuerpo, en griego kardia y en  hebreo lêb, que quiere también decir mente, en el hebreo  corazón también quiere decir mente. Como dice en los ejemplos.

“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” Génesis 6:5-7

Quiso decir que los pensamientos en el corazón eran de continuo mal. Dios conociendo los pensamientos les dijo:

David no estaba mirando arriba sino abajo, cuando el corazón planea cosas y llega a su fin. En este caso lo llevó a pecar.

Con nuestros corazones distorsionamos la realidad e imaginamos desvirtuando la realidad, imaginando cosas que traen bastante problemas, todo porque en nuestro pensamiento empezamos a suponer cosas, creyendo que suceden sucesos conforme en el corazón. El corazón se desvía, por eso es importante dirigirlo, con la mirada puesta en el Señor.

¿Cómo hacerlo?

Proponiendo en el corazón así como Daniel lo hizo en su tiempo para hacer bien, decidir como él no contaminarse, dirigir nuestro corazón proponiendo no pecar. Dirigir el corazón como dice Filipenses 4:8 llevando al corazón a pensar todo lo bueno, lo honesto lo virtuoso.

Es tan fácil imaginar situaciones en base a enojos, y “pasarnos rollos”, esto no debe ser así, sino dirigir a pensar todo lo bueno.

Cuando hay dolor buscamos un culpable, no debe ser así, sino el corazón dirigirlo a Cristo.

 La mente va agregando o quitando cuando uno quiere venganza, tampoco debe ser así, se comenten enormes injusticias, en esto debemos dirigir el corazón pensar todo lo justo.

Muy peligroso maquinar en el corazón, el corazón debe ser dirigido a pensar como Filipenses nos dice, pensad todo lo bueno, si hay virtud en eso pensar.

El corazón engañoso debe ser dirigido a pensar en la verdad. No en vano dice que debemos guardar el corazón.

En el egoísmo pensamos que nadie nos ayuda, y nos dolemos, esto es pecado porque nos cegamos a ver al otro.

Cuando nos casamos queremos que los esposos nos hagan felices, cuando debemos buscar nosotras amarlos, eso es dirigir el corazón. Exigimos que cumplan nuestras expectativas y no nosotras darnos por ellos, debe ser removido el orgullo del corazón.

No hay otro fundamento más que Cristo, solo en él podemos edificar nuestras vidas, hogares. Dirigir el corazón a lo correcto, proponiéndole con intención, perseverando.

II. Influencia positiva:

Influencia: acción efecto de influir, se refiere que tiene los efectos que una cosa tiene sobre otra, la repercusión de algo en función de una persona u objeto que pueda manipular.

Es una acción es un verbo, como mujeres es una acción continua, influenciamos para bien o para mal. Si no nos rendimos llegamos y hablamos. Somos mujeres ligeras al hablar, no debemos ser ligeras debemos ser intencionales.

Cada puede influenciar para bien o para mal con quienes vivimos, con nuestras palabras, actos, formas de pensar.

¿Como esposa como lo hago? Nosotras no podemos esperar que ellos nos llamen, ellos son más centrados, más concretos, como esposa podemos influenciarles haciéndolo primero nosotras, entonces podemos empezar a dirigir, sino sabe que decir no hable, pero dirija el corazón a pensar lo bueno. Influenciarle en su corazón para atraerlo al nuestro, si le gusta verle bien vestida y perfumada hacerlo, y no quejarse. Comunicarles lo que tenemos el corazón pero de uno intencional, dirigido en lo del Señor.

Nosotras fuimos creadas para los varones. En Proverbios 31 dice: “le da ella bién y no mal” De aquí podemos notar que no solo debemos ser influencia para los varones, sino ser una influencia para bien.  Todos los días de la vida. Si la mujer no dirige su corazón, su casa va ser horrible, estará llena de faltas de perdón, pensando mal en todo tiempo, será una mala influencia para quienes vive con ella. Lo más sabio es soltar y dirigir el corazón en pensar bien. Por ejemplo: Si no tienen apetito, no piense que no le gusta su comida. Si está cansado déjelo descansar y no piense que no quiere estar.

Y así muchas situaciones que sin un corazón dirigido serán para mal. Si conocemos a quienes vivimos será más fácil, si hablamos y pensamos bien les haremos bien. El hogar debe ser el Eden, cultivemos el lugar de la casa en el que les gusta estar. Seamos mujeres que les hagamos bien, así vamos a ganar los corazones de quienes vivimos.

Rindamonos, no luchar más con los que vivimos sino aceptarles, amarles ver sus cualidades. Mi esposo por cuidarme me pidió un día que entrara a la casa yo me moleste, pero el Espíritu de Dios me hablo diciendo que lo hacía por cuidarme y no por controlarme como yo lo pensaba. Por esos rindamonos y dirijamos el corazón seamos buena influencia.

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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