Como jóvenes de la congregación IEC La Cisterna agradecemos al Señor llevarnos a la Calera y ser parte de la proclamación del Evangelio, predicar a Jesucristo el único camino, la verdad y la vida. Una campaña de mucha bendición vimos como niños y grandes oían que Dios les amaba, como ellos fueron reconciliados con Dios, fueron salvos.
Pudimos gozarnos en los cultos de adoración alabarle por cuantas cosas ha hecho en nuestras vidas, por hacernos impagables. ¡Gloria a Dios!


















