¿Cómo doy a conocer el impacto de Cristo?
Como hijos de Dios cómo estamos impactando y cómo estamos dando a conocer el evangelio. Debemos comprender que las decisiones que hoy tomamos impactan a los nuestros sea para bien o sea para mal. Entonces es importante tomar las decisiones con sabiduría. Un ejemplo Caleb ante la orden de Moisés el tomo la decisión de obedecer, y persevero en el tiempo, pidió la herencia que según su tribu le correspondía; no todos vieron como Él en fe, creyéndole al Señor, creyendo sus promesas.
Diez de doce no creyeron, miraron sus circunstancias, cuestionaron el propósito de Dios; el Señor quería bendecirlos, pero ellos se pusieron legalistas, así ellos no entraron a la tierra prometida, troncharon su propósito para sus vidas. De la misma manera, es nuestra decisión orar, levantarse para clamar, levantarse ante los gigantes que ven nuestros ojos que lo único que quieren es oponerse a la Gloria de Dios. Seamos mujeres de fe, centremos el corazón en Jesús, y así como Caleb y Josué gustemos de la tierra que fluye leche y miel, y también las generaciones que con nosotros están, ellas serán benditas victoriosas.
Seamos mujeres que amen a Cristo por sobre todas las cosas, que corren por lo suyo, miremos la eternidad con ojos de fe. Los nuestros nos ven, donde estamos, que hacemos cuales son nuestras decisiones. Sabe qué es tan hermoso es tan hermoso criar a nuestros hijos hablando de las promesas y de las grandezas de Dios, traspasando la fe a los nuestros, la fe que es contada por justicia, esa fe que viene de arriba que está basada en un ser maravilloso, que venció la muerte y nos dio Victoria.
Hermana levántese a orar y dígale: aquí estoy Señor quiero ponerme en la Brecha por mis hijos, por mis nietos, por mi iglesia, por mis pastores. Déjese de mirarse a sí misma diciendo que no puedo que ya estoy mayor, eso está mal porque si no tuviéramos nada que hacer el Señor nos llama a su presencia. Déjese de hacer tanta cosa en la casa siéntese un rato y háblale de la palabra los suyos. Levántese usted a dar una palabra a ese hombre que se queda en casa, levántelo con una palabra edifique su vida.
No necesitamos tener estudios académico, no necesitamos expertos en las escrituras para hablar de quien nos ha hecho tanto. Llevemos fruto para que seamos conocidos por nuestras buenas obras en la salvación; no es por obra pero sí hermana demostrar que somos salvos. Nadie que salvo se queda sentado en el hogar. Hermana con lo que tienes en tu mano enseña a tus hijos, enseña a tus hijas la verdad de la palabra no permita que los enemigos de nuestras almas nos roben nuestra generación, ellos tienen que ser generación bendita.
Y vosotros sois mis testigos dice Jehová y mi siervo que yo escogí para que me conozcáis y creáis y entendáis que yo mismo soy antes de mí no fue formado Dios ni lo será después de mí, Aleluya. Así lo creemos día a día, le tenemos que creer creerle a este Señor, Él llama, Él empieza a procesarnos. Muestra quienes somos para Él, y nos toma como soldados y sus testigos.
Hermana que tu generación se bendita, has lo que tienes que hacer. ¿te preocupas de su bienestar? Solo que se alimenten del humano eso es pasajero, pero el enemigo está para robar nuestras generaciones, está todo dado, están las redes sociales, ahí los nuestros perciben tanta maldad, demonios se mueven y les perturban. Por eso hermana levántate a orar a predicarles la Palabra.