Aquel, que la buena obra empezó, será fiel en terminarla

“Y prendiéndole, le llevaron le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos…” – Lucas 22:54-62

Jesús tenía a sus discípulos, ellos le seguían, aceptaron su llamado. Uno de ello fue Pedro, el era un hombre de temperamento impulsivo, impetuoso y colérico, activo, presuroso, voluntarioso, independiente y violento.

Se podía ver en Él un liderazgo, por tanto seria un buen candidato al ministerio. Jesús sano a su suegra. Estuvo en la alimentación de los 5.000. En medio de una tempestad vio a Jesús en el mar, le pidió mandar que camine sobre el mar, él lo hizo, ando sobre el mar. ( Mateo 14:28-29) sin embargo luego de  impetuosidad, dudo y empezó a hundirse. 

Recibió poder para sanar (Hechos 3:12) también reprender resucitar. Estuvo en la transfiguración, quiso rápidamente hacer tres enramadas para Moisés y Elías y nuestro Señor (Mateo 17:4)

Fue el primero que declaró que Jesús era el hijo del Dios Viviente. Mateo 16:16: “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.

Vemos un hombre que le cree al Señor sin embargo también niega tres veces al Señor (Mateo 26: 69-75)

Pedro le decía que no lo negaría, sin embargo algo poco después del arresto de Jesús lo negó tres veces, una vez en el patio del sumo sacerdote, ahí le dijeron que fue visto, que tenía características de galileo, pero el negaba aún respondía con maldiciones y jurando que no le conocía. El que habia Prometido aún dar su vida por Cristo, después de oír el canto del gallo recordó lo que el Maestro le dijo, se sintió triste con  culpa por haber negado al Señor.

Este hecho fue registrado en los 4 evangelios. 

Sin embargo Jesús restauró a Pedro después de su resurrección. En Juan 21:15, Jesús le preguntó preguntó: ¿ Simón me amas? Lo hizo tres veces el maestro le decía después de cada respuesta: apacienta mis ovejas. Así lo hizo, en las cartas de Pedro podemos ver que el mismo da esta orden a los ancianos de las iglesias. Vemos que Pedro fue restaurado, en Pedro estaba la plomada del Maestro. Gracias al Señor por eso, porque su palabra es fiel: “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”, Filipenses 1:6. Por eso no debemos pedir que la plomada se aleje de nuestras vidas, lo necesitamos, no podemos hacer nada sin el Señor. 

No reneguemos que Dios nos plome, ¿Acaso quiere ser como antes? ¿Cómo esa vieja mujer? La respuesta debe ser: ¡No!

No somo tan diferentes a Pedro, necesitamos ser plomada cuando negamos como él a nuestro Maestro. Debemos reconocer que muchas veces  negamos a nuestro Señor, hablamos mal de Él cuando desconfiamos, cuando nuestra fe se desvanece por las circunstancias. No queremos entender los propósitos del Señor, queremos correr activamente en cosas que el Señor no ha dicho, y no hacemos lo que nos pide realmente, si lo hacemos,  a medias lo hacemos con el corazón dividido. Negamos a Cristo cuando damos mal testimonio, como nos vestimos, como hablamos, cuando somos presas de nuestros temores. Pero ahí en estas situaciones viene la Plomada del Maestro y nos dice que estamos mal y al igual que Pedro nos quiere restaurar otorgándonos perdón inmediato, como con Pedro podemos levantarnos con su ayuda, aunque el enemigo nos hay pedido para zarandeado o el Señor este sacando de nosotros lo que le desagrada, no nos neguemos, que la plomada este y por sus misericordias podamos ser restauradas. El lo hará, terminará la obra si le permitimos, no somos como el hijo de perdición. El que comenzó la obra será bueno en terminarla. Y como Pedro podemos llevar también el Evangelio.

Compartimos Imágenes de este hermoso culto de día miércoles.

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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