El amor incondicional:
Este término tiene relación con el amor Ágape este es un término griego para describir un tipo de amor incondicional y reflexivo en el que el amante tiene en cuenta solo el bien del ser amado.
Este amor tiene que ver con el amor de Cristo:
El amor de Cristo es
Eterno: “Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”. Jeremías 31:3
Abundante: “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en amor y verdad” Éxodo 34:4-6
Obra: Dios envió a su hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.
No abandona: Oseas no se separó de su esposa que lo abandono, y que también lo traiciono. Así es el amor de Dios Romanos 8: 38. Jesucristo narra que el Buen Pastor da su vida por las ovejas, y va a buscar la oveja pérdida.
Profundo: “seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”. Efesios 3:18-19
Este amor es dado a sus enemigos por naturaleza, seres prepotentes, pacientes, impacientes, mentirosos, que se muerden unos a otros, pecadores dignos de la ira grande de Dios, vanidosos con vicios, borrachos, adictos, infieles, indolentes, enfermos del alma, seres débiles ante los pecados y en desventaja al ser hombre hijos de Adán ante un Dios JUSTO.
Es el amor que no espera nada, así es el amor de Cristo, no podemos dar nosotros ese amor si no amamos verdaderamente a Dios.
¿Amamos con ese amor a el esposo, a los hijos, al hermano, al amigo?
Tenemos que entender que vivimos con personas muy distintas a nosotros, de diferentes temperamentos, unos más tranquilos otros más explosivos, la familia es variada, no querer formar en los hijos pequeños fariseos que no entiendan el amor de Dios, que sean juzgados o exigidos a vivir como por normas, amar sin esperar, sin condición. En el caso de los esposos nosotros los elegimos no queramos cambiarlos, solo amémosles, quitando cualquier deseo de abandonarlos, mostrando con obras ese amor, con hechos y también con palabras. Que nuestro corazón sea alineado al amor que decimos sentir, con las palabras y con actos.
Si algo han hecho entregar perdón, un perdón como Cristo, en la Cruz el mostro su amor diciendo:
“Entonces dijo Jesús: Padre, perdónalos porque no saben lo que…” Lucas 23:35
En el perdón hay reconciliación. Así lo hizo nuestro Salvador murió por nosotros sin nada merecer, no considero nada y dio su amor sin condición, su perdón. ¿Quiénes somos entonces para no perdonar? Jesucristo no vio nada, solo entrego su amor. Es una actitud de dar perdón, aunque no lo merezca.