Los hombres de los últimos tiempos
2° Timoteo 3:2-5
“Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuoso, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.”
El texto es claro, el apóstol Pablo le encarece a Timoteo (es una urgencia) que evite a estos hombres.
¿Qué significa evitar? Esta palabra proviene del latín “evitãre” que quiere decir “evadir” Tiene varias acepciones:
- Precaver, prevenir, impedir que suceda algo.
- Librarse cauta y provisoriamente de sufrir un daño o prejuicio, peligro, etc.
- Excusar, eludir, huir de algo.
- Eludir el trato de alguien.
En 2° Timoteo 3:1 Pablo dijo: “también debes saber esto; que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.” Esta carta fue escrita entre los años 64 o 67 a.C. pero ya esos eran tiempos finales. El apóstol dio varios ejemplos de tipos de personas a las cuales se debían evitar:
- Figelo y Hermógenes, fueron hombres traidores que abandonaron a Pablo cuando estuvo en Asia (2° Tim. 15).
- Himeneo y Fileto eran calumniadores, chismosos, sus palabras eran como gangrena que carcome el corazón (2° Tim.2:16-18).
- James y Jambres (profetas del tiempo de Moisés) hombres que resistían la verdad, corruptos de entendimiento, reprobados en cuanto a la fe (2° Tim. 3:8).
- Demas, desamparó al apóstol y se fue, porque amó más las cosas de este mundo (2° Tim. 4:10).
- Alejandro el calderero, le causó mucho daño (2° Tim. 4:14-15).
Cada una de estas personas estaban en la iglesia, debían arrepentirse porque de no ser así, estarían perdidos.
En el A.T. testamento podemos encontrar ejemplos de personas que se comportaron como aquellas que nos muestran las cartas a Timoteo:
- Rey Saúl, dejó que la amargura y la envidia llenara su corazón por lo que el Espíritu de Dios lo abandonó. Persiguió a David para matarlo.
- Coré de la tribu de Leví, levantó calumnias, murmuró contra el liderazgo apostólico y profético de Moisés y blasfemó contra el Señor.
- Sambalat, Tobías debían velar por el pueblo, pero se opusieron al siervo del Señor y estorbaban la reconstrucción de los muros.
En estos tiempos también tenemos hermanos entre nosotros que no aceptan que la palabra de Dios llegue al corazón, se niegan al trato del Señor. Abren puertas al enemigo para que, entre la amargura, la mentira y así permanecer en su pecado.
A estos evita ¿Por qué?
- Porque enseñan una doctrina diferente (1°Tim.1:3-10; 6:4-5)
- Porque acarrean disputa, contiendas (1°Tim.1:4; 2°Tim.2:14)
- Porque debilitan los fundamentos en cuanto a la fe y buena conciencia (1°Tim.1:19).
- Porque blasfeman contra Dios (1°Tim.1:20)
- Porque abren puertas a escuchar espíritus engañadores y por resultado doctrinas de demonios (1°Tim.4:1-2)
- Porque ellos nunca llegan al conocimiento de la verdad, pues no terminan de aprender, necios, insensatos (2°Tim.3:7-9), engañando y siendo engañados (2°Tim.3:13)
El Dios del A.T. el que abrió la tierra y se tragó a Coré junto a toda su familia y a aquellos que estaban con él es el mismo del del N.T. lo único que apacigua la ira Dios para que no nos destruya en este tiempo, es Jesucristo en la cruz del calvario y su victoria.
Por eso, hoy es el tiempo de “Buscar a Dios mientras puede ser hallado, llamadle en tanto está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Isaías 55:6-7).