Organizada es una persona que tiene metas a quién no le cuestan los horarios; ser organizada requiere de métodos, de disciplina. Entre nosotras son muy pocas las que batallan con eso en general.
¿Crees saber mucho?
En la versión de la Biblia TLA se puede redefinir esta pregunta con la palabra “sabelotodo”.
Muchas veces se puede tener una buena actitud para hablar, pero debemos tener cuidado con decir las cosas, de cómo las hacemos y como las pensamos.
Existen eruditos que prefiere no decir nada pero un sabelotodo es una persona carente que se mofa de lo que sabe, qué es pocas veces humilde para reconocer quién es. Un sabelotodo puede hablar de distintas ramas como la filosofía, la geografía, etcétera, pero va atropellando a quien lo escucha.
¿ Somos sabelotodo? A continuación algunas preguntas para considerar si somos sabelotodo:
-¿quieres impresionar con lo poco que sabes? Los doctores nos dicen que no nos automediquemos, pero cuando conversamos con alguien que nos dice de un dolor pretendemos saber lo que tiene y le “sugerimos” tomar un médicamento o algo parecido. Son los doctores quienes estudiaron para eso. Si tiene dolor de estoamago le decimos que es colon.
Este es un tema de orgullo. La palabra dice que debemos pensar con cordura de nosotros mismos.
-¿Tratas de impresionar con lo que sabes, aunque no sepas nada muchas veces?
Es porque hay una necesidad de expresar todo de manera que no se noten nuestras inseguridades, para aparentar ante los demas; en este afan se pasa en rojo llegando a ser invasivos.
-¿Exiges atención hacia ti?
Podemos examinarnos preguntandonos ¿si levantamos la voz al hablar? Si insistimos en una “verdad” siendo argumentativas, queriendo ser el centro de atención.
Personas que creen saber todo manifiestan orgullo porque:
-Piensan que no necesitan consejo.
- Que tiene la solución.
- No tienen un corazón enseñable.
- No son autocríticas.
- Son ensimismadas.
- Imponen sus suposiciones.
Lo cierto es que siempre necesitamos el consejo de alguien, que no debemos tomar las cosas a modo personal, debemos dejar de maquinar en la mente pensando en la autoexaltación, la autocompasión.
El apostol Pablo era un hombre con mucho conocimiento, títulos que lo acreditaban, pero todo eso lo tenía por basura por amor a Cristo. En 1 Corintios 2:4 dijo:
“No fui a ustedes como un sabelotodo, ni usé palabras elegantes. Solo dejé que el Espíritu de Dios mostrara su poder y los convenciera”.
Nos ayude a nosotras el Señor a tener un corazón cauteloso, aprendamos de los demás, no inventemos sino vayamos la fuente de la Verdad, al mantial de sabiduría. Como Job tapemonos la boca delante Dios.
He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé?Mi mano pongo sobre mi boca.
Job 40:4
Tengamos una actitud buena en el corazón, dejemonos guiar por el Espíritu y tambien dejar de cuestionarlo porque es pecado para nosotras. Mu has veces cuestionamos ordenes, a nuestros pastores, a nuestros hermanos mostrando orgullo y menosprecio, decimos en el corazón : “yo lo haria mejor” como lo diría un sabelotodo.