Lengua alborotadora

Hemos aprendido en este tiempo que la lengua tiene poder para destruir, para incendiar bosques. La lengua revela lo que hay en el corazón. Un corazón contaminado habla desde su condición. En verdad, de la abundancia del corazón habla la boca.

Nuestro pastor nos ha dicho:
“No es lo que digo, sino cómo lo digo.”

Una verdad sin gracia puede herir, y la gracia sin verdad puede destruir.

¿Cómo estamos diciendo las cosas?

Al hablar, nuestra voz transmite:

  • TONO
  • MOMENTO
  • ACTITUD
  • INTENCIÓN

Y esto puede transformar una conversación para bien o para mal.

Una verdad dicha sin sabiduría puede causar estragos. Sin embargo, una palabra bien dicha, a tiempo y con amor, puede ser un bálsamo que calma situaciones.

Ejemplo cotidiano

Una mujer casada dice:
“Mi esposo no me apoya en nada.”

¿Qué le dirías?
¿Han hablado sobre cómo pueden estar mejor?

O tal vez diría:
— “Eso no va a cambiar, ríndete, pajarita, cooperaste.”
— “Tal vez él no te valora… ¿y si tiene otra?”
— “Todos los hombres son así. Por eso yo nunca me casaré.”

¿Qué efecto pueden causar estas palabras?una lengua alborotadora dirá las 3 últimas respuestas.

Una definición dice que un “alborotador(a)” es quien causa desorden, agitación o confusión. Su raíz etimológica proviene del árabe barūt, que significa pólvora.

Así, podemos decir que una lengua alborotadora es explosiva, rápida y capaz de propagar desorden o agitación.

Características:

  • Habla sin pensar en las consecuencias, porque dice lo primero que se le ocurre.
  • Usa tono agresivo, sarcástico o humillante, porque es perversa.
  • Provoca división, confusión o reacciones defensivas, porque es negligente.
  • Puede tener razón, pero pierde impacto por su forma, por falta de sabiduría.

“El perverso de corazón nunca hallará el bien, y el que tiene lengua perversa caerá en el mal.” — Proverbios 17:20

Esto nos dice que la lengua alborotadora puede herir y arrastrar a la persona con quien habla hacia la destrucción.

¿Siempre es mala?

Esta palabra varía según el contexto. No es mala del todo.
Han escuchado decir que los niños dicen la verdad. Es cierto. A veces pueden decir cosas que suenan chistosas, pero son verdades. Sin embargo, no se puede juzgar la intencionalidad de sus dichos. Pero de aquí podemos decir que el alboroto está relacionado con la madurez espiritual y eso para nosotros puede ser pecado. Pablo decía que quería darles viandas pero los cristianos seguían como bebés solo tomando leche.

Alborotar también puede tener un sentido de rebeldía contra las injusticias.
Por ejemplo, alguien está siendo golpeada y otra persona, al ver, llama a la policía o grita “¡basta!”. Y se genera un alboroto.

Cuando me parece injusto un trato, pido hablar con el jefe. Pero puede pasar que lo haga como un acto de venganza, con palabras exageradas.

La lengua alborotadora es como pólvora.

Volviendo a la definición etimológica, esta lengua puede entenderse a través de la pólvora.

Cuando algo explota, causa desorden, confusión, agitación… pero también puede destruir fortalezas.

La lengua alborotadora no siempre miente. Cuando dice la verdad, la dice mal.

¿Cuál es la raíz de esta lengua?
Describámosla en términos de la pólvora:

La pólvora negra tradicional se compone de tres ingredientes principales:

  • Carbón vegetal
  • Azufre
  • Nitrato de potasio

Esta mezcla, en proporciones precisas, produce una reacción rápida y que impactará.

Así también es la lengua: puede encender sabiduría… o provocar destrucción.

Miremos los componentes de la pólvora y que analogía podemos tener:

  1. El carbón vegetal:  La verdad como base.
    Es el combustible. Se obtiene al quemar algo vivo , como la madera, en un ambiente de poco oxígeno.
    Podemas así decir que la verdad es necesaria, pero es ¿necesaria para explotar algo?
  2. El azufre — Cómo decimos la verdad
    Acelera la reacción. En lo espiritual, representa el modo en que decimos la verdad: sarcasmo, humillación, juicio, mentira, egoísmo y como esto puede prender la verdad, el carbón.

Decir la verdad con dureza puede herir más que callarla.

Una vez me dijeron que dejara de llorar, que eran las consecuencias de mis decisiones.
Era cierto, pero me llevó a pensar en desaparecer por la culpa.
Luego vino mi pastora y me dijo que había restauración para mi vida. Que el amor de Cristo escucha el arrepentimiento y lo redime. Que lo que hicimos no agrada a Dios, pero si hay consecuencias, en Él podía haber redención. Me dijo que mi hijo tenía que nacer. Que debía tomar decisiones para vivir.
No ocultó mi pecado ni me sobó la espalda, porque eso me habría traído destrucción.

La culpa es tan pesada, es una enemiga perversa. Cristo llevo las culpas. “Mas herido fue por nuestras rebeliones… Jehová cargo en Él el pecado de todos nosotros.” Isaías 53:4-6

  1. El nitrato de potasio — el estado del corazón.
    Es el oxidante: aporta el oxígeno necesario para que el fuego se mantenga.
    Aunque viene de los excrementos, suciedad su función es vital para explotar. Es así que si se dice una verdad con una reacción, a alguien con corazón contaminado, sucio puede haber una explosión, alboroto
    Antes de hablar debemos tener discernimiento y esto solo es Posible con la ayuda del Espíritu Santo.

La mezcla perfecta para explotar: Carbon=Verdad, azufre= modo o Actitud, y Salitre=lo que tiene el corazón

¿Qué activa la pólvora?

  • Una chispa o llama:
  • Fricción o impacto
  • Temperatura elevada

¿Qué necesita para permanecer activa? Y que la lengua alborote.

  • Ambiente seco → Alejarse del Señor, no sumergirse en Él.
  • Almacenamiento aislado → Vivir ensimismado, sin orar por el prójimo.
  • Protección contra la luz y el calor → No exponerse a la luz de Palabra ni congregarse.

“No es lo que digo, sino cómo lo digo.”
Como dijo nuestro pastor: “Si tiene cinco segundos para pensar, tómelos antes de decir algo.”

La lengua alborotadora puede tener razón, pero cómo lo dice hace que sea mala.
La lengua sabia no solo habla verdad: la habla con amor, la baña con gracia y la dice con discernimiento.
La alborotadora habla desde su contaminación, desde su necedad y falta de madurez.

Que seamos guiados por el Espíritu Santo para hablar.
Que Él guíe nuestras palabras, que sean sazonadas con sal, alegres, con dominio propio.

Alborotadora (pólvora): “La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor.” — Proverbios 15:1
Prudencia: “El que guarda su boca guarda su alma; mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.” — Proverbios 13:3

Correo ieclacisterna@gmail.com Horas Reunión domingo 18:30hrs// Reunión de oración: martes 20:00hrs // Clase de Dorcas: miércoles 19:00hrs// Reunión jueves 20:00hrs
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